Cosmos

10 mitos sobre la conquista de la Luna e instructivo para rebatirlos

Enrique Anzures 05 / Jul / 19
Posiblemente se trate del logro tecnológico más grande de la historia y, a a pesar de ello, no falta quien lo niegue. Con este manual matarás los argumentos conspiracionistas

El 20 de julio de 1969, a las 15:17 (hora del centro de México), los astronautas Neil A. Armstrong, Edwin E. Aldrin y Michael Collins se aproximaron a la Luna, con el objetivo de realizar el primer alunizaje.

Pese al riesgo que contrajo el viaje y la complejidad de movilizar a miles de ingenieros y científicos sumado al millonario gasto, no falta quien afirma que la misión fue un montaje del gobierno estadunidense. A continuación te presentamos diez suspicacias de los negacionistas y sus lógicas respuestas.

Fotografías alteradas o con anomalías

Las fotografías obtenidas en la misión Apolo 11 han sido el foco de atención entre los grupos denominados “conspiracionistas” pues de dice que las imágenes carecen del fondo de estrellas que se debería observar.

Debido a que la Luna no cuenta con atmósfera, se cuenta con las condiciones necesarias para poder ver considerablemente las estrellas, pero en las fotografías solo se aprecia un fondo negro.

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En el primer plano está el Paquete de Experimento Sísmico Pasivo; más allá está el retro-reflector de rango láser (LR-3); en el fondo a la derecha está el Módulo Lunar "Águila" | Foto: NASA

Un fotógrafo experimentado entiende la necesidad de establecer la exposición de la luz correcta, para evitar obtener imágenes muy obscuras o muy saturadas de luz —en la época de las cámaras de película le llamaban velar la fotografía—. Y, debido a que la superficie lunar refleja considerablemente la luz del Sol, ocasionado por el regolito lunar, las cámaras debían ajustarse de tal modo que evitaran saturarse, y en consecuencia, los objetos luminosos tenues como las estrellas no se registran en la fotografía.

Por otra parte, también se argumenta que existe una incoherencia de iluminación en algunas tomas, como la bajada de uno de los astronautas por las escaleras del módulo lunar, y a pesar que es un área con sombra, el traje se ve iluminado.

Debido a que la superficie lunar es irregular, la luz del ambiente puede verse reflejada por el traje blanco, un color más eficiente para reflejar la luz.

Bandera que ondea

En la escena en donde Armstrong y Aldrin instalan la bandera norteamericana es posible apreciar que ésta se mueve. Lo cual, según lo cospiracionistas, es imposible, al no existir corrientes de aire a falta de atmósfera.

Se han realizado pruebas dentro de campanas de vacío que simulan las condiciones que existen en la Luna, junto con un movimiento similar al aplicado por los astronautas, obteniendo como resultado, la comprobación de que la tela puede moverse sin dificultad a causa de la inercia generada por el zangoloteo e, incluso, pudiéndose moverse más, ya que se carece de la resistencia que puede aplicar la atmósfera sobre la bandera.

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Según los conspiracionistas, la bandera no debería moverse por no existir atmósfera en la Luna | Foto: NASA

Se filmó en un estudio de cine

El 3 de abril de 1968 se estrenó el filme 2001: Odisea del Espacio, dirigido por Stanley Kubrick y con la participación en el guion del novelista Arthur C. Clarke.

Debido a los ambientes realistas del espacio exterior y los efectos especiales se ha dicho que el viaje del Apolo 11 fue un montaje realizado por el mismo Kubrick a petición del gobierno estadunidense para hacer creer a los soviéticos que habían perdido la carrera espacial.

La realidad es que no se tienen pruebas sólidas, y la misma familia del cineasta lo ha desmentido en distintas ocasiones, sobre todo el montaje de un documental llamado Fotografiando a Stanley Kubrick (Shooting Stanley Kubrick).

Huella en la Luna

La famosa huella de la bota de Aldrin sobre la superficie lunar se ha criticado pues se asegura que es necesario que el suelo esté húmedo para marcar la huella, condición no propia de la Luna.

Sobre la superficie de la Luna se encuentra esparcido un polvo fino llamado regolito. Las propiedades físicas de este polvo, parecido a la ceniza volcánica, ayudan que se logre grabar el negativo de la bota sin la necesidad de humedad y en condiciones del vacío del espacio exterior. 
 

La famosa huella de la bota de Aldrin sobre la superficie lunar se ha criticado pues se asegura que es necesario que el suelo esté húmedo para marcar la huella, condición no propia de la Luna
Foto: NASA

Caminata

Se ha afirma que la caminata lunar es solo una reproducción en cámara lenta. Lo que no justifica el ridículo paso y los torpes movimientos realizados en el transcurso de dos horas que los astronautas estuvieron en el ambiente lunar.

El caminar con paso parecido a saltos de conejo es el resultado de la diferencia de la gravedad lunar, la cuál es un sexto de la Tierra. Esto hace que, con un movimiento brusco, los astronautas se aceleraran rápidamente. Así que, para controlar sus pasos, debían hacer este gracioso movimiento. 

Los propulsores no dejaron rastro

A partir del conocimiento de las características de la superficie de la Luna se intenta refutar el alunizaje con la afirmación de que en el descenso los propulsores deberían haber dejado una marca. Lo cual se explica sencillamente con el detalle de que los motores se apagaron poco antes de alunizar para dejar que la gravedad lunar hiciera su trabajo.

Cinturones de radiación

Uno de los grandes problemas que se ha planteado en los viajes prolongados en el espacio es la exposición a la radiación. La primera fuente a la que se puede exponer un astronauta es la radiación producida en los cinturones de Van Allen; zonas en donde las partículas provenientes del Sol son aceleradas por efecto del campo magnético de la Tierra, produciendo niveles de radiación que, en periodos largos, pueden ser peligrosas para el cuerpo humano. Pero también en el espacio interplanetario existen partículas y radiaciones provenientes del Sol, e incluso provenientes del espacio interestelar.

Conociendo estos riesgos, los ingenieros colocaron en las naves las debidas protecciones e instrumentos llamados dosímetros, que registraban los niveles de radiación a los que se veían expuestos los astronautas.
 

El enorme cohete Saturn V despegó del Centro Espacial Kennedy de la NASA con los astronautas Neil A. Armstrong, Michael Collins y Edwin "Buzz" Aldrin a las 9:32 am EDT. Cuatro días después, el 20 de julio, Armstrong y Aldrin aterrizaron en la superficie de la Luna mientras Collins orbitaba en el módulo de comando
Foto: NASA

¿Por qué no se ha regresado?

Se ha argumentado que si ya se desarrolló la tecnología como para haber viajado nueve veces, deberíamos tener mínimo una colonia y alguno que otro selenita.

Debido al notable costo que se necesito para realizar este programa, representando más de la mitad de todo el presupuesto de la NASA, (aproximadamente 114.500 millones de dólares actuales, en su momento 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto de los Estados Unidos en la década de los sesentas) es difícil destinar nuevamente un presupuesto tan considerable. A pesar de que cada lanzamiento a la Luna, tuvo un costo de 19 mil millones de dólares, con los nuevos sistemas de propulsión reutilizables por la industria aeroespacial privada, como los de SpaceX, el costo ha bajado para retomar de nuevo el programa de viajes a la Luna.

Falsificación de las rocas

Después de la llegada de las misiones Apolo, uno de los objetivos más importantes era saber de qué estaba hecha la luna.

Mediante datación radiométrica se registraron edades mayores a los 3700 millones de años, y se encontraron minerales raros en la corteza terrestre (Ver: ¿De qué está hecha la Luna?: Misterios de las rocas traídas hace 50 años) que hace imposible falsificar estas rocas. El colosal gasto que implicó traer estas muestras lunares las ha valuado en precios mayores a los que tendría un diamante, a pesar que los componentes minerales por sí solo no representarían ningún valor significativo.
 

Contenedor de Retorno de Muestras Lunares utilizado en la misión Apolo 11
Foto: Smithsonian National Air and Space Museum

¿Quién filmó a Armstrong?

El famoso instante cuando Armstrong desciende del módulo y declama la famosa frase: “Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad” fue grabado desde el exterior del módulo lunar. Los conspiracionistas afirman que esta es la evidencia más obvia de que la misión no ocurrió ya que alguien tuvo que haber estado grabando desde afuera para lograr esa perspectiva, y esto solo demuestra que fue en un estudio de grabación.La explicación es sencilla, en un costado del módulo lunar, se instaló la cámara que apuntaría en el momento más importante de la misión.

Este es nuestro especial por los 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Selecciona el texto y descubre detalles exclusivos de la NASA:

Autor: Enrique Anzures
Enrique Anzures es periodista y divulgador de la ciencia. Ha colaborado en distintos medios informativos para las secciones de ciencia y tecnología. Fue galardonado con “Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2010” en la categoría de Actividades Académicas, Científicas o Profesionales, y la “Medalla Luis. G. León” en el año 2011, por sus contribuciones a la divulgación de la astronomía en México.