A 80 años de la carta más importante que escribió Einstein. ¿De qué hablaba?

Energía nuclear 

Con la misma cantidad de uranio podríamos controlar la reacción absorbiendo algunos neutrones que se van liberando. Entonces la energía se puede recuperar y alimentar las necesidades de esa misma ciudad por días interminables.

Un kilogramo de uranio produce 2 millones de veces más energía que un kilogramo de carbón. Esa pequeña cantidad de uranio produce la energía que se obtiene de casi un millón de litros de gasolina.

Desafortunadamente, en la naturaleza el 99.3 por ciento del uranio es uranio 238. Sólo el 0.7 es uranio 235, el cual sería más útil para generar electricidad. La única forma de separarlo es aprovechando la diferencia de peso entre ambos.
 

Una nube de hongo se eleva 20,000 pies sobre Nagasaki, Japón, el 9 de agosto de 1945, momentos después de que las fuerzas estadounidenses arrojaron una bomba atómica sobre la ciudad | Foto: AP / Fuerza Aérea de EE. UU. / Archivo)

Otras bombas

Para fabricar una bomba se puede usar el plutonio 239 en lugar del uranio 235. En este caso se necesita menos material para tener un poder destructivo similar. Una esfera del tamaño de una pelota de tenis se comprime con explosivos clásicos al tamaño de una canica, luego la reacción en cadena divide los núcleos de manera descontrolada provoca la explosión. A estas se las conoce como bombas de fisión porque la energía se obtiene de la división de los núcleos.

Existe además la bomba atómica de hidrógeno, que también se conoce como bomba termonuclear. En este caso, en lugar de dividir núcleos se les fusiona.

La energía indicada de la unión de dos núcleos de deuterio y tritio  —que son isótopos del hidrógeno— producen helio al juntarlos. Para lograr la reacción en cadena en este dispositivo es necesario contar con un iniciador que es una bomba de fisión nuclear. La explosión inicial proporciona las condiciones de temperatura necesarias para conectar al material secundario.

Cuando se probó por primera vez, en 1952, en las Islas Marshall, se registró por unos segundos una temperatura de 15 millones de grados en la zona cero. Esto es tan caliente o más que el centro del Sol. 

También está la bomba de neutrones, también llamada bomba N. Este artefacto es considerado arma táctica más que arma de destrucción masiva, aunque también lo es. Siendo una combinación de las dos -de la fusión y de la fusión nuclear- el diseño es tal que, en el momento de la explosión, se reduce la aportación de energía que procede del proceso de fisión para obtener un mayor porcentaje de esta por los procesos de fusión.

El resultado es una detonación que genera más radiación con una onda menor expansiva. Es decir, que destruye menos estructuras y edificios, pero deja un número de muertes mayor a causa de la radiación que puede penetrar instalaciones blindadas.

Este es un dispositivo de uso estratégico con el que se pretende acabar con las vidas humanas sin destruir la infraestructura existente. No cabe duda que, con el paso de los años, la capacidad destructiva que se ha logrado es enorme.
 

Existe además la bomba atómica de hidrógeno que también se conoce como bomba termonuclear. En este caso, en lugar de dividir núcleos se los fusiona | Foto: Especial

Palabras de Einstein

Sobre lo ocurrido el 6 de agosto de 1945, Albert Einstein dijo:

Mi participación en la producción de la bomba atómica consistió en un solo acto: firma una carta al presidente Roosevelt. Esta carta hizo hincapié en la necesidad de la experimentación a gran escala para determinar la posibilidad de producir una bomba atómica ".

Hoy se celebran 80 años de una de las cartas más famosas en la historia de la humanidad.

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