Agujero negro de nuestra galaxia aumenta su brillo, ¿por qué?

El centro de la galaxia de la Vía Láctea el agujero negro supermasivo Sagitario A * (Sgr A *), ubicado en el medio, se revela en estas imágenes. Los astrónomos han utilizado el Observatorio de rayos X Chandra de la NASA para dar un paso importante en la comprensión de por qué el material alrededor de Sgr A * 

Foto: NASA

Sagitario A* bajo el radar

Debido a la posición de la Tierra en su órbita alrededor del sol “aún no se puede observar el centro de la galaxia, por lo que habrá que esperar a la siguiente temporada y enfocar los telescopios” menciona la investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, Deborah Dultzin, quien ha estudiado aspectos de los agujeros negros supermasivos.

Sgr A* fue descubierto en febrero de 1974 por los astrónomos Bruce Balick y Robert Brown, cinco años después de que John Wheeler acuñara el término agujero negro durante una reunión de cosmólogos en Nueva York. Sagitario A* tiene una masa equivalente a la de 4.1 millones de soles, mientras que su diámetro es de unos 44 millones de kilómetros.

Lo que hallaron los científicos autores del reciente estudio —aceptado para su publicación en la Astrophysical Journal Letters— fue una variación 75 veces mayor a lo que se ha registrado normalmente en 20 años de monitoreo, y dos veces más intensa que los récords históricos. Con estos datos los expertos calcularon que la ocurrencia del fenómeno tiene una probabilidad menor 0.05%.

La estrella detrás del misterio

Para Álex Riveiro —autor del libro Hacia las estrellas— lo más interesante del descubrimiento es que da pie a distintas explicaciones. Por ejemplo, la estrella SO-2 presenta una órbita elíptica que la acerca mucho a Sagitario A* cada 16 años:

primero se pensó que lo que vieron fue la propia estrella, pero descartaron esta idea porque SO-2 no es una estrella variable; por otro lado, la influencia gravitatoria de la estrella pudo haber alterado el entorno del agujero negro, como la distribución de material a su alrededor, sin embargo, la masa de SO-2 no es significativa”.

Sagitario A* se encuentra en una zona muy caótica y con mucho movimiento. Además, de estar rodeado de estrellas, también hay nubes de gas y polvo.
 

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Imagen de la disminución del brillo del agujero negro Sagitario A* y una de las estrellas más cercanas del grupo SO-2 del grupo S | Imagen: Unprecedented Near-Infrared Brightness and Variability of Sgr A*

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Imagen de la disminución del brillo del agujero negro Sagitario A* y una de las estrellas más cercanas del grupo SO-2 del grupo S | Imagen: Unprecedented Near-Infrared Brightness and Variability of Sgr A*

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Imagen de la disminución del brillo del agujero negro Sagitario A* y una de las estrellas más cercanas del grupo SO-2 del grupo S | Imagen: Unprecedented Near-Infrared Brightness and Variability of Sgr A*

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Imagen de la disminución del brillo del agujero negro Sagitario A* y una de las estrellas más cercanas del grupo SO-2 del grupo S | Imagen: Unprecedented Near-Infrared Brightness and Variability of Sgr A*

Riveiro señala que:

la cantidad de materia que cae al agujero no es estable; si hay más de lo habitual, hay más material que puede calentarse enormemente y, por tanto, más material que brilla con fuerza, provocando que sea más fácil de observar”. En este sentido, un acercamiento de la nube de gas G2 pudo haber causado el brillo inusual de Sagitario A*.

Comportamientos extraños en el cosmos

Hasta la fecha, los astrónomos consideraban a Sagitario A* un agujero negro muy tranquilo en comparación con su actividad potencial y con la de agujeros negros supermasivos de otras galaxias, los cuales absorben mucho más material.

Los autores de la investigación titulada "Unprecedented Near-Infrared Brightness and Variability of Sgr A*" observaron al coloso en el infrarrojo cercano, es decir, se concentraron en una parte de la luz o espectro electromagnético cuyas longitudes de onda están justo por debajo de lo que el ojo humano puede ver.

El siguiente reto para los científicos será observar a Sagitario A* en otras longitudes de onda, con el fin de descartar o confirmar hipótesis sobre su extraño comportamiento.
 

El concepto de este artista ilustra la actividad frenética en el núcleo de nuestra galaxia, la Vía Láctea. El centro galáctico alberga un agujero negro supermasivo en la región conocida como Sagitario A * o Sgr A *

ESA – C. Carreau

La investigadora Dultzin subrayó que se necesitan más datos de los satélites en órbita y terrestres para analizarlos en conjunto y de esta forma tener una idea más certera de lo que puede suceder en Sagitario A*.

Por su parte, Álex Riveiro considera que los resultados son toda una novedad.

Tendremos que esperar a ver, en los estudios que se publiquen en el futuro, si se debe a que es parte de un comportamiento normal que no habíamos observado, o si se trató de algún factor externo, como que una nueva de gas fuese absorbida por el agujero negro”, concluye.

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