SCI-Tech

Big Science: conocimiento de millones de dólares

Gerardo Herrera Corral 10 / Dec / 18
“La curiosidad es una insubordinación en su forma más pura”, decía el escritor ruso Vladimir Nabokov. En los últimos tiempos también es una insubordinación financiera

El genoma de más de un millón de especies sería secuenciado si el proyecto Earth BioGenome es aprobado. Los impulsores de la iniciativa buscan el financiamiento necesario para llevar a cabo el registro de 1.35 millones de especies vegetales y animales en los próximos 10 años. 

El objetivo es la conservación de las especies que están en peligro de desaparecer como consecuencia de los cambios medio ambientales y la intervención de los seres humanos en la naturaleza. 

Esta propuesta deberá ser evaluada en cuanto a su calidad científica y la conveniencia de sus metas. Por supuesto, no todo mundo considera que la secuenciación de la vida en nuestro planeta sea necesario. En esto, como en todo, siempre hay puntos de vista encontrados. 

El registro del mapa genético de todos los seres vivientes seguramente sería de gran utilidad y abrirá nuevos derroteros para la investigación, y el desarrollo tecnológico, aún cuando la motivación en términos ambientalistas no parece ser contundente. 

Uno de los aspectos más controversiales de la iniciativa es el costo del proyecto que se estima en 5 mil millones de dólares. Así se anunció en una publicación de la revista Nature hace unos días -- Nature 563, 155-156 (2018) –. El artículo, bellamente titulado Análisis del ADN de la vida en la Tierra en aras de la conservación, expone los detalles del plan científico. 

Ya antes hemos tenido proyectos de “Gran Ciencia” en el área de la biología. El llamado Genoma Humano, tuvo un costo de alrededor de 5 mil millones de dólares y, en su momento, mucha gente consideró que no tenía sentido ejecutarlo. 

Ahora existe una extensión de la investigación que nos dio el mapa genómico de nuestra especie. A la prolongación del programa se la llama Microbioma Humano

 

El registro del mapa genético de todos los seres vivientes seguramente sería de gran utilidad y abrirá nuevos derroteros para la investigación, y el desarrollo tecnológico
Foto: Especial

Con la ampliación de los objetivos planteados en el proyecto original, se pretende caracterizar a la comunidad microbiana que se localiza en el cuerpo humano para ver la manera como se relaciona con nosotros y como afecta a la salud. 

El descubrimiento del bosón de Higgs, en 2012, con el uso del acelerador de partículas más grande jamás construido es también Gran Ciencia.

El Gran Colisionador de Hadrones del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) se planeó, no solo para descubrir al Higgs, mejor conocido  como “partícula de Dios”, sino que también se quería buscar dimensiones extras, fenómenos exóticos, supersimetría en la naturaleza, entre otros muchos. 

El Gran Colisionador de Hadrones encontró que el estado de la materia primordial, a partir de la cual se formó todo lo que vemos en el Universo, es un líquido perfecto.  

Después de diez años de funcionamiento sigue buscando dimensiones más allá de las tres espaciales y una temporal que nos resultan familiares, se explora la existencia de partículas desconocidas y fenómenos extraños y quien sabe si en una segunda etapa de operación  --que iniciará en el año 2020-- encuentre algo novedoso. 

Si consideramos que hasta ahora solo el hallazgo emblemático que representa la famosa partícula de Dios ha producido un premio Nobel, entonces diremos que poner un renglón en todos los diarios del mundo civilizado costó 6 mil millones de dólares.

La verdad es que operar al acelerador y los experimentos no es muy barato. La cuenta anual del consumo eléctrico es de más de 20 millones de dólares, y si tomamos en cuenta el costo de los detectores y el mantenimiento de los mismos, podemos decir que conocer al Higgs y la naturaleza líquida del Universo ha costado 15 mil millones de dólares … quizá un poco más. 

El presupuesto de CERN viene de los países miembros. El 70 por ciento del presupuesto anual es cubierto por Alemania, Inglaterra, Italia y Francia, y el resto viene de muchos países que contribuyen de diversas maneras. México lo ha hecho desde hace 25 años en el experimento ALICE con detectores, mantenimiento y operación. 
 

El llamado Genoma Humano, tuvo un costo de alrededor de 5 mil millones de dólares y, en su momento, mucha gente consideró que no tenía sentido ejecutarlo".

El programa Apolo que llevó al ser humano a la Luna tuvo un costo de 135 mil millones de dólares. Es el proyecto más costoso de todos los tiempos y aunque involucra desarrollos tecnológicos considerables, así como investigación científica de gran calado, para muchos se trató solo de un proyecto militar. En ese sentido, ¿quizá no debe ser contado entre los proyectos científicos? 

Actualmente tenemos la Estación Espacial Internacional en la que se han invertido más de 100 mil millones de dólares. Ésta, a diferencia del proyecto Apolo, es un proyecto internacional que involucra a Estados Unidos, Rusia, Japón, Canadá, y Europa a través de la Agencia Espacial Europea. En fechas recientes, Brasil se ha incorporado a esta colaboración.

En la historia de los grandes proyectos se encuentra el Plan Manhattan con el que se desarrolló la bomba atómica. Éste recibió el apoyo de Canadá e Inglaterra y se dice que costó 25 mil millones de dólares. Concluyó en 1945 con la detonación que vino a cambiar el escenario internacional de una manera radical. Como en el caso del  Apolo 11, se trató de un proyecto militar aunque en él participaron científicos. 

El proyecto GPS (Global Positioning System) o Sistema de Posicionamiento Global también se gestó como tecnología militar de los Estados Unidos, pero fue liberado para el uso civil en 1983, durante la administración de Ronald Reagan. La fuerza aérea invirtió 14 mil millones de dólares, aunque los costos de operación e investigación y desarrollo continúan y eso complica hacer una estimación del costo real hasta la fecha.

El telescopio Hubble puesto en orbita en 1990, tuvo un costo de 6 mil millones de dólares y el proyecto ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor) que se plantea el desarrollo de un reactor de fusión nuclear: 14 mil millones de dólares. ITER no pretende generar electricidad de manera rentable, sino mostrar la viabilidad tecnológica de hacerlo. Se construye en Cadarache, Francia, y es financiado con fondos aportados por Japón, China, Rusia, Corea del Sur y Estados Unidos. Sobre este desarrollo escucharemos pronto porque se encuentra ya en la etapa final de su desarrollo.

Todos estos proyectos y otros que no hemos mencionado tienen en común el elevado costo, la complejidad y el largo tiempo que requiere su desarrollo. En la mayoría de ellos la participación internacional es un distintivo. 
Sin embargo, más allá de estas características que le dan el carácter de Gran Ciencia, el aspecto más relevante que los acompaña es que han cambiado al mundo para siempre. 

Autor: Gerardo Herrera Corral
Es profesor titular del Departamento de Física del Centro de Investigación y De Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV). Es líder del trabajo de los científicos mexicanos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN). Es autor de los libros "El Universo, la historia más grande jamás contada" y "El azaroso arte del engaño", entre otros.