Fuera mitos

¿Qué dice de tu personalidad la forma y el tamaño de tu busto?

Luis Javier Plata Rosas 08 / Nov / 19
Entre la mucha información que se difunde en internet se habla de una relación entre la personalidad y la forma y el tamaño de los pechos femeninos. ¿Tiene algún sentido esta idea?

Como muchas historias de desinformación científica, esta historia comienza, paradójicamente, con la frase mágica: “Un estudio científico afirma…” y prosigue en este caso con variaciones tan grandes como la creatividad del autor del texto en turno, que abre su pecho y su laptop para escribir en ella cosas como que “aunque te parezca una locura [¿cómo adivina?] el tamaño de tus boobs puede decir mucho de tu forma de ser…” 

Algunos medios en la red, preocupados más por la formalidad del lenguaje -aunque no lo suficiente por la veracidad de lo publicado-, tras informarnos que “la forma del busto puede estar relacionada con ciertos rasgos de la personalidad determinantes en las mujeres”, se apresuran a respaldar su afirmación: “según un estudio de psicólogos y sexólogos americanos publicado en The Healthy Journal of Sex”. 

El primer problema con que uno se topa a la hora quien quiera comprobar en la fuente original del supuesto estudio si en verdad sus autores -quienes bien podrían ser miembros, en notas al estilo de ésta, de Psicólogos y Sexólogos Anónimos- dice lo que en internet dicen que dice, pues The Healthy Journal of Sex es en realidad The Imaginary Journal of Sex: No existe una revista, científica ni de ningún otro tipo, que se llame así.

Las mujeres con bustos más grandes tienen en general cuerpos más simétricos

Quizás el primero que citó la inexistente referencia se equivocó y en verdad se refería a The Journal of Sex Research, a The International Journal of Sexology, al International Journal of Sexual Health o a alguna revista con nombre similar, y todos los que le siguieron dieron por buena la cita. Quienes retomaron y adaptaron para su propio nicho de lectores esta nota, de alguna manera insuflaron nueva vida en el pecho de la arcaica práctica de la esternomancia o lectura de pechos.

¿Pezón y carácter?

Si los antiguos adivinos leían el futuro en el busto de las mujeres, ahora que el futuro es hoy los psicólogos y el resto de la humanidad haríamos bien en invertir tiempo y dinero suficientes para desarrollar máquinas de resonancia magnética, escáneres y mamógrafos tridimensionales de alta precisión que nos permitan medir la posición del pezón y el volumen, peso, forma, densidad, centro de gravedad y la longitud de la línea del busto femenino para, armados con estos parámetros, concluir que Dulcilí (con perdón del gran Catón), de busto grande, “es sociable y amable, cuando se siente herida u ofendida, difícilmente sabe perdonar”, o que Pánfila, de busto hacia arriba, “es sincera y directa, muy fiel, alerta y estable”. 

Lo que es menos probable es que el primero que leyó sobre este fabuloso hallazgo que siguen difundiendo periódicos locales y hasta nacionales hasta el día de hoy (donde “hoy” es el 9 de noviembre de 2019) no supiera que, en realidad, quien estuvo detrás de él fue Piero Lorenzoni, sexólogo italiano autor de varios libros que tuvieron su auge de ventas en los ochenta, como Erotismo e pornografía nella letteratura italiana, La giuliva siringa (Historia universal del enema) y uno que se tradujo y que gozó de cierta fama en estas tierras: Historia secreta del cinturón de castidad.

tamano_del_busto-femenino_0.jpg
Foto: Pixabay

Bustos y frutas

Fue Lorenzoni quien, en 2005, en una entrevista para el tabloide alemán Bild, clasificó la forma y el tamaño del busto de las mujeres en doce categorías, comparando cada una de éstas con una fruta. Sobre esto, reportan diferentes autores de los, paradójicamente, impersonales textos sobre el tema: “Por un lado, los investigadores han hecho una relativa comparación entre la forma del busto de las mujeres y ciertas frutas, para tratar de hacerlo más creativo [para creatividad, la de quien inventó esto]”. Añade que “esta original característica no le quita credibilidad a su trabajo de investigación”, refiriéndose a los investigadores imaginarios. 

Ignoramos si evitar que alguna lectora se tomara demasiado a pecho una comparación tan frutal o la decisión de reducir de 12 a 6 las categorías fueron las razones de que en las notas en español desaparecieran peras, naranjas, limones y otros productos del árbol de Júmex, pero Lester Haines, periodista del sitio de noticias en línea The Register, fue uno de los primeros que difundió la teoría de Lorenzoni, recién salida del horno de Bild.

Las mujeres con grandes pechos fueron percibidas como menos fieles e inteligentes que las mujeres con pechos pequeños

Gracias a Haines, nos enteramos de que, por ejemplo, de acuerdo con Lorenzoni las mujeres con senos de toronja “prefieren la ternura al sexo”, las de senos de cereza “son moderadamente interesadas en el sexo” y las de senos de melón “rara vez gustan del sexo”. Como bien especula Haines que especulaba una de sus compañeras de trabajo, otra posible explicación de esta inapetencia sexual revelada por tan diversa variedad de bustos es que las mujeres estudiadas por Lorenzoni no quisieran tener sexo con él en particular, y no con otros hombres o mujeres en general. Ni las frutas ni ninguna de estas coloridas descripciones sobrevivieron a los textos posteriores que, como algunas películas, deberían advertir de entrada: “Este artículo es una libre interpretación de una idea de…”

¿El tamaño importa?

En lo que sí influye el tamaño de los senos de una mujer es en la percepción que de ella tienen otras personas con respecto a una amplia gama de características, algunas relacionadas con estereotipos culturales y otras con rasgos biológicos como la eficiencia reproductiva. Un estudio de 2019 puso a prueba si el tamaño del busto en verdad servía como un indicador del estado en que se encuentran varias de sus funciones fisiológicas y, de ser así, si lo que indica es interpretado correctamente por las demás personas.

grandes_pechos-mujeres.jpg
Foto: Pixabay

Los resultados muestran que las mujeres con bustos más grandes tienen en general cuerpos más simétricos. Un nivel bajo de asimetría corporal es un indicador de alta calidad genética (palabras de los autores, no mías) y es un resultado esperado dado que tener senos grandes es, desde el punto de vista de la biología, una inversión muy grande dado que son estructuras energéticamente muy costosas (mantener más de un kilogramo de masa de tejido adiposo y fibroglandular no es fácil), por no hablar de la carga que representan para la espalda durante el movimiento, y más en los tiempos en que no existían los sostenes. De acuerdo con los autores del estudio, “es posible que estos costos sean menores para mujeres caracterizadas por una calidad biológica relativamente alta”.

Algunos medios en la red, están más preocupados por la formalidad del lenguaje, que por la veracidad de lo publicado

Las mujeres de busto más grande experimentan episodios más largos de enfermedades respiratorias, pero los científicos no encontraron ninguna asociación entre el tamaño de los senos con infecciones del sistema digestivo, apertura al sexo casual ni niveles de testosterona y estradiol.

Con respecto a la percepción de mujeres y hombres sobre las mujeres según el tamaño del busto de éstas, unas y otros consideran por igual que entre mayor sean los senos mayor es la eficiencia reproductiva y lactacional, el deseo sexual y la promiscuidad de quien los porta, no consideraron que los senos grandes fueran más atractivos que los senos de tamaño promedio, pero sí que los senos pequeños eran los menos atractivos. Por último, las mujeres con grandes pechos fueron percibidas como menos fieles e inteligentes que las mujeres con pechos pequeños.

“¡Así que ya sabes, descubre la forma de tu busto y te asombrarás con rasgos de tu personalidad que aciertan mucho con tu forma de ser!” O puede que uno se asombre más con los estereotipos sociales asociados a ellos.

 

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Koscinski, K, Makarewicz, R. y Bartoszewicz, Z., 2019, Stereotypical and actual associations of breast size with mating-relevant traits, Archives of Sexual Behavior, 1-16.