Sociedad

Desperdicios en tu mesa: El plástico que tiras hoy, te lo comerás mañana

Citlali Aguilera 09 / Apr / 19
La crisis por contaminación de bolsas y utensilios desechables ha propiciado un efecto boomerang que nos ha llevado al indignante absurdo de ingerir nuestra propia basura

Hace un par de semanas apareció una noticia en The Telegraph sobre una cachalote embarazada que murió en Cerdeña, Italia; la necropsia reveló que en su estómago había 22 kilos de todo tipo de plástico. Desde envases de detergente, lonas, bolsas negras para la basura hasta redes de pesca.

El trágico suceso me recordó el video viral de 2015 —filmado por la bióloga marina, Christine Figgener, de la Universidad de Texas A&M mientras realizaba una investigación en Costa Rica— en el vimos la lastimosa imagen en la que se le extraía un popote de plástico de una de las fosas nasales a una tortuga marina.

Los plásticos involucrados en estas dos historias fueron creados, usados y tirados por alguno de nosotros. ¿No se les hace absurdo que, por ejemplo, una bolsa de supermercado esté flotando en mar abierto o sumergida en el fondo del océano? Vivimos en la era de los plásticos.

Rodeados por los plásticos

Si miras a tu alrededor encontrarás una gran cantidad de objetos plásticos. Los más comunes son el tereftalato de polietileno (PET), polipropileno (PP) o poliestireno (PS) todos ellos con una vida que oscila entre los 100 y 1,000 años y que, además, se ocupan una sola vez, como las botella, bolsas o envolturas de la comida para llevar. El programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (ONU Medio Ambiente) informó que el 50 por ciento del plástico es desechable o de un solo uso.

A nivel molecular los plásticos están hechos de polímeros fabricados a partir del petróleo. Son versátiles, moldeables, baratos y resistentes, lo que los ha hecho ganar terreno en casi todos los sectores de la producción. Su masificación comenzó en la década de los cincuenta, en los Estados Unidos. En aquél entonces el sentido práctico y económico no permitió vislumbrar la severa crisis contaminante que enfrentamos en la actualidad.

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Una gran cantidad de plásticos terminan en nuestros mares | Foto: Especial

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California y de Georgia, Estados Unidos, y publicado en Science Advances, en 2017, estimó que desde la creación de los primeros plásticos al día en que se realizó la investigación, se han producido 8 mil 300 millones de toneladas de este material. De ese gran total, 6 mil 300 millones de toneladas son basura en la actualidad, lo que quiere decir que el 75.9 por ciento del plástico producido desde su invención ya forma parte de los desperdicios de la civilización.

Por su parte, el Banco Mundial estima que de ese volumen de plástico convertido en basura, sólo el 9 por ciento ha sido reciclado; el 12 por ciento fue incinerado, y el 79 por ciento se encuentra en los rellenos sanitarios, vertederos a cielo abierto o en algún lugar del planeta como los suelos, los ríos, lagunas, y por supuesto en los mares, donde la situación ya es crítica.

¿Peces de plástico?

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) menciona que cada año cerca de 8 millones de toneladas métricas de residuos plásticos llegan al mar. Cifra que se podría cuadruplicar para el 2050.

Como vimos en el caso de la cachalote embarazada y de la tortuga, los objetos plásticos provocan asfixia, obstrucciones digestivas y problemas fisiológicos a la fauna marina.

Pero existe una forma de contaminación menos visible y dañina para el ser humano y la fauna en general. Se trata de los microplásticos, pequeños fragmentos de polímeros que con el paso del tiempo se vuelven cada vez más pequeños e imperceptibles y que pasan a formar parte de las cadenas alimenticias, su presencia va desde el zooplancton hasta las ballenas. Una investigación publicada por The Royal Society afirma que existen 4 mil millones de fragmentos de microplásticos por cada kilómetro cuadrado de las playas y superficies marinas.

Gonzalo Muñoz, especialista en gestión de residuos, declara que el 80 por ciento del conjunto de los organismos vivos de los océanos está contaminada con estos polímeros. Así mismo, el Dr. José Sarukhán, Coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) recientemente en una conferencia en la Universidad Iberoamericana dijo “estamos comiendo peces de plástico”. Aunque aclaró que se trataba de una exageración, la imagen es poderosa y representativa de la crisis que estamos viviendo.

Los microplásticos son pequeños fragmentos de polímeros que con el paso del tiempo se vuelven cada vez más pequeños e imperceptibles y que pasan a formar parte de las cadenas alimenticias, su presencia va desde el zooplancton hasta las ballenas
Foto: El Universal

Una sopa de nuestro propio chocolate

Me pregunto si habré comido algún pescado frito o camarones al mojo de ajo con partículas de plástico que yo misma deseché en algún momento. Parece exagerado pensarlo, pero también lo es no poder ni siquiera calcular un aproximado de los vasos, platos, cubiertos, popotes y bolsas de plástico de un solo uso que hemos usado, ya no digamos durante toda la vida, sino tan sólo el mes pasado.

Cuando hablamos de la naturaleza hay que pensar que todo está conectado. La vida se conforma de ciclos. Nuestras acciones impactan para bien y para mal en el ecosistema global. Ese vaso que utilizaste para tu jugo de naranja puede regresar a tu plato el día de mañana. Ahora mas que nunca, la inconsciencia nos está llevando a darnos una sopa de nuestro propio chocolate. 

Autor: Citlali Aguilera
Maestra en Gestión Ambiental para la Sustentabilidad. Dirige el proyecto SiembraUV del Centro de Eco-Alfabetización y Diálogo de Saberes de la Universidad Veracruzana. Periodista ambiental y conductora de los programas El Show de la Tierra (RadioMás) y La Ensalada (Radio UV). En el 2018, recibió la Mención Honorífica Nacional del Premio al Mérito Ecológico en la categoría Cultura y Comunicación Ambiental entregado por la SEMARNAT.