Sociedad

El dañino espejismo de la moda en la salud

Gerardo Herrera Corral 07 / Jan / 19
“Para ser irremplazable uno debe ser diferente”, decía la modista Coco Chanel, esta posibilidad no se queda en el vestir, va más allá, invade otros aspectos de la vida, como la salud

La diseñadora más influyente del siglo XX se llamó Gabrielle Chanel, y con su vida nos demostró uno de los aspectos más persistentes de nuestra realidad: la moda es inevitable. Su colaboración con la Gestapo, su oportunismo al relacionarse con oficiales nazis, su falta de escrúpulos, nada evitó que sus perfumes, sus diseños de ropa, sus bolsos, sombreros y joyas se convirtieran en símbolos de la elegancia en todo el mundo.

La esencia de su éxito se diluye en la naturaleza humana  y su inclinación por las tendencias. Las modas aparecen súbitamente, se propagan con rapidez y viven poco tiempo. Son el resultado de un comportamiento colectivo que se percibe como emocionante, y ofrece la posibilidad de dar sentido de pertenencia a grupos que podrían no tener nada en común salvo por la inversión que hacen en la tendencia especifica que han decidido seguir.

Hoy, como mañana y como siempre un buen número de obsesiones en boga marcan el derrotero de los engaños en el mundo. A menudo comienzan en los países económicamente más exitosos, y luego se extienden por el planeta sin que nada los detenga.
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El movimiento antivacunas ha dejado estragos. Cuando en el año 2000 el Centro de Control de Enfermedades y Prevención (CDC por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos anunció que el sarampión había sido erradicado gracias a la aplicación de vacunas, todos se equivocaron. La terrible enfermedad ha regresado y está cobrando nuevas víctimas. Se dice que en Texas hay 57 mil niños que no han sido vacunados en 2018 y el número va en aumento.

 

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Crédito: El Gráfico

En el siglo XIX la viruela tomaba la vida de 3 de cada 10 infectados y ahora está de vuelta. La razón del retroceso es un engaño. En 1998 el médico Andrew Wakefield y sus colegas publicaron un artículo en la prestigiosa revista británica The Lancet, en el que mostraban una aparente relación entre la vacuna contra el Sarampión, Rubeola y Paperas (SPR) y el Desorden del Espectro Autista.

Investigadores independientes intentaron reproducir sin éxito los resultados del trabajo de Wakefield y sus colaboradores. Unos años más tarde un reportero llamado Brian Deer publicó en Sunday Times, la existencia de conflicto de interés por parte Wakefield. Ante esto, diez de los doce autores se retractaron.
 
La investigación reveló faltas de ética en la investigación y muchas irregularidades en el tratamiento de la información. La revista The Lancet rectificó también, señalando que los datos del artículo eran falsificados. A Wakefield se le retiró la licencia para ejercer como médico. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. En Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido los índices de vacunación han bajado drásticamente, y las muertes absurdas son cada día más frecuentes. 
 
Crearse una vida
 

Gabrielle Chanel decía: "mi vida no me agradaba, por lo que creé mi vida”. Murió un 10 de enero de hace 48 años habiendo inventado una vida, un nombre y muchos productos que siguen disfrazando a quienes los compran. 

Una de las obsesiones que crece vertiginosamente es el miedo al gluten. “Celiaco es una enfermedad global” se titula el artículo de Nature (Nature Reviews Gastroenterlogy & Hepatology, 22 de septiembre de 2015). Se trata de una condición del sistema inmune en el que las personas no pueden consumir gluten porque hacerlo daña su intestino delgado. El gluten es una proteína que está presente en el trigo, el centeno y la cebada. Para este mal, el único tratamiento disponible es la dieta libre de gluten. 

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Crédito: EL Universal

Los estudios serios parecen mostrar que solo una pequeña parte de la población es realmente sensible o alérgica al gluten. Para la mayoría, la eliminación de gluten de sus dietas parece ser una cuestión de moda. Se estima que el 1 % de la población sufre de esta intolerancia que compromete la salud. Sin embargo, por cada caso diagnosticado, hay entre 5 y 10 que no lo son. Un 5 o 6  % son sensibles al gluten, lo que significa que su ingestión exagerada puede causar dolor, náuseas y molestias con la digestión.  No obstante, el número de personas que ha decidido seguir una dieta libre de gluten es considerablemente mayor. 

Por supuesto que el hecho de que Gwyneth Paltrow y Russell Crowe prediquen los beneficios de una dieta libre de gluten tiene alguna influencia en los hábitos alimenticios de la gente, como bien dice John Staughton en, “Why is gluten and why is going “gluten free” in fashion?” (¿Por qué el gluten y por qué hay una moda de gluten free?) en Science ABC.

Se calcula que entre el 30 y 40 % de la población de los Estados Unidos está intentando eliminar o reducir su consumo de gluten. En 2013, el 65 % de los adultos norteamericanos pensaba que una dieta libre de gluten era más sana (Diabetes Spectrum, 2017 May 30(2) 118). Algunos estudios parecen mostrar que los productos libres de gluten son hasta 200 % o más caros que los normales pero la gente parece estar dispuesta a pagar la diferencia. 

Después de todo, ser diferente tiene un costo. La percepción de que una dieta libre de gluten es mejor, para quien no padece de intolerancia, no parece contar con evidencia científica (The gluten-free diet: recognizing fact, fiction and fad, Journal of Pediatrics, Norelle R. Reilly) pero la sola idea de seguirla nos hace especiales.

 Tolerancia a la intolerancia
  
Pero no solo hay que ser diferentes, Coco Chanel nos dejó, en muy pocas palabras, una clave importante para la vida: "La elegancia implica renuncia”. Las alergias son una reacción del sistema inmunitario frente a sustancias extrañas al organismo. 

En 2008, la revista Allergy publicó un estudio en que se revela que aunque el 34 % de los padres reportó alergias a la comida por parte de sus hijos, solo el 5% fueron diagnosticados como genuinos alérgicos. 

De acuerdo con un artículo publicado por The Guardian, un estudio realizado en Inglaterra reveló que el 44% de la gente que se considera intolerante a los productos lácteos no han sido diagnosticados por un médico.

En lugar de someterse a un estudio serio, recurren a la información en línea y se someten a pruebas poco convencionales. El 72% ha omitido de su dieta los productos lácteos, aún cuando el yogurt y algunos quesos contienen tan poca lactosa que no podrían disparar síntomas de intolerancia.
 
Una consecuencia terrible de las imposturas es que acaban por crear una mala reputación a quienes genuinamente padecen de alergias. Si se diagnostica correctamente la intolerancia a ciertos alimentos, no solo permitirá tener una mejor vida, ayudará también a que los intolerantes sociales sean más tolerantes con los que padecen de intolerancia.

Sensibilidad de sangre azul

La princesa y el guisante es un cuento del escritor danés Hans Christian Andersen. También se lo conoce como: Una verdadera princesa.  El cuento narra la historia de un príncipe en busca de una princesa con quien casarse. Para saber si son realmente de sangre real, las candidatas son sometidas a una prueba infalible. Se las invita a dormir en una cama con veinte colchones debajo de los cuales se ha colocado un chícharo.

Nadie logra pasar la prueba hasta que un día llega al castillo una náufraga en condiciones deplorables. Se la hace dormir en la misma cama, y a la mañana siguiente responde a la pregunta crucial de la reina: ¿Pudo descansar? A lo que la refugiada contesta diciendo que se encuentra fatigada porque no pudo dormir ante la molestia que representaba algo irregular en los colchones. 

La sensibilidad y el refinamiento está asociada a la sangre real, pero eso no basta para ser el selecto poseedor de sangre azul: además de ser sensible, una verdadera princesa no expresa su incomodidad hasta que no se le pregunta. 

Este último detalle en el cuento de Andersen pasa inadvertido para quienes deciden ubicarse entre los notables poseedores de piel sensible. Casi siempre se apresuran, en reuniones sociales, a confesar su padecimiento.
    
La fotosensibilidad, piel reactiva, hipersensible y hasta piel atópica es un orgullo para muchos. La nobleza es, sin duda, el factor principal de su padecimiento. El mercado global de cremas y productos para el cuidado de la piel era de 100 mil millones de dólares en el año 2012, alcanzó los 134 mil millones en 2018 y se prevé que en 2024 llegará los 180 mil millones.
 
El mercado debido a la dermatitis atópica crece también, y casi alcanzará los 8 mil millones de dólares para 2025. Para entonces, este segmento representará más del 7% del mercado total de productos para la piel.

Escuchar colores

La sinestesia es una condición que todos quieren tener y que hace que las estadísticas de quien la sobrelleva aumenten día con día. Los padres orgullosos dicen en reuniones con otros padres que sus hijos padecen de sinestesia. Ver la música en colores, saborear las letras y, sobre todo, pertenecer al club de los grandes artistas y genios que en la historia de la humanidad la han tenido es algo muy atractivo. 

De acuerdo con archivos de la segunda guerra mundial, (Warner, Judith. «Was Coco Chanel a Nazi Agent?»  The New York Times), Coco Chanel parece haber sido contradictoria, oportunista, homofóbica y arribista. Ayudó a los nazis proporcionando información, hacia comentarios antisemitas, y apoyo abiertamente a asesinos alemanes juzgados en los tribunales de Nuremberg. 

El grupo Chanel ha negado que la diseñadora fuera antisemita pues, dice, “de serlo no hubiera tenido amigos judíos o vínculos con la familia Rothschild”. Efectivamente, por eso ponemos “contradictoria” en la lista de sus atributos.

En fin, todo encaja con una visión superficial de la vida, la que Coco Chanel, uno de los grandes ídolos de Francia y el mundo de la moda, logró establecer como parte de nuestras vidas.

La moda reivindica el derecho individual de valorizar lo efímero”, decía Coco.

Sigamos pues disfrutando, aunque sea por un tiempo, de esos pequeños placeres incorrectos.

Autor: Gerardo Herrera Corral
Es profesor titular del Departamento de Física del Centro de Investigación y De Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV). Es líder del trabajo de los científicos mexicanos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN). Es autor de los libros "El Universo, la historia más grande jamás contada" y "El azaroso arte del engaño", entre otros.