Fuera mitos

El fraude histórico de los huevos vaginales de jade

Luis Javier Plata Rosas 29 / May / 19
Sin evidencia científica de su efectividad ni de su origen milenario. Solo un producto New age más

Pudo haber sido tan mítico como el huevo cósmico del que se originó todo, o al menos tan famoso como el huevo de Colón, pero para desgracia de la actriz y viuda de Iron Man en Avengers Endgame (perdón por el spoiler, si es que lo hubo), en su alter ego empresarial como dueña de Goop —compañía que se empeña en comercializar todo aquello que surja de la prolífica visión pseudocientífica New Age de este siglo—.

El supuesto uso y tradición milenarios del huevo de Paltrow han sido desacreditados por completo desde enero de 2019 por un estudio de la autoría de la doctora en medicina Jennifer Gunter y la arqueóloga Sarah Parcak. 

Halterofilia vaginal

A raíz de la publicación del artículo de Gunter y Parcak, los huevos de jade que las clientas de Gwyneth Paltrow compraban por más de mil doscientos pesos para hacer halterofilia vaginal han dejado de venderse en el sitio en red de Goop, posiblemente por la devolución del dinero a toda compradora insatisfecha con los huevos, además de la multa de $145,000 dólares por promover este producto no sólo sin fundamento científico —lo que no es novedad— sino tampoco histórico. 

Uno podría pensar que un incidente así sería suficiente para retirar toda publicidad sobre huevos de tan hueras propiedades, pero considerando que Paltrow gana decenas de veces más dinero por película (no hablemos ya de las utilidades de su empresa), tal vez ello explique porqué sigue siendo posible leer en línea “Huevos de jade para tu yoni” (yoni no es el nombre de alguien sino para algo, pues significa ‘vagina’ en sánscrito), una sesión de preguntas y respuestas con la también actriz —y además, según Paltrow, gurú de la belleza/sanadora/inspiración/amiga— Shiva Rose, en la que esta última se encarga de vendernos el omelet completo.

gwyneth_paltrow_arrives_at_the_premiere_of_thanks_for_sharing_at_the_arclight_hollywood_on_monday_sept._16_2013_in_los_angeles._photo_by_matt_sayles_invision_ap.jpg
Gwyneth Paltrow vendía por más de mil doscientos pesos huevos vaginales en su sitio en red de Goop. La venta de estos resultó en una multa de $145,000 dólares por promover este producto no sólo sin fundamento científico —lo que no es novedad— sino tampoco histórico. | Foto: AP / Matt Sayles

¿La piedra filosofal?

De entrada, nos enteramos de que los huevos de jade vaginales eran “un secreto estrictamente guardado por la realeza china en la antigüedad, reinas y concubinas los usaban para mantenerse en forma para los emperadores”. ¿Qué mejor prueba viviente de ello que la mismísima Shiva Rose? Ella ha estado trabajando con ellos… ¡por siete años! ¿El levantamiento de huevos puede reemplazar por completo las sesiones de gimnasio tradicionales, el crossfit o cualquier otro ejercicio? ¡Claro que no! Más adelante aclaran que a lo que se refieren es a que estos huevos desbancan por completo a los ejercicios kegelianos recomendados por sexólogos para fortalecer los músculos pélvicos.

Si únicamente sirvieran para ejercitarse como Kegel manda, esas serían huevadas —como dirían nuestros vecinos del cono sur—, pero resulta que estas rocas ovoides son como una especie de piedra filosofal que “limpia y desintoxica espiritualmente” gracias al poder (¿?) del jade. Y es que, de acuerdo con Rose, “tristemente la mayoría de la gente usa [su vagina. Quienes la tienen, claro está] como un cesto de basura psíquico, almacenando en ella energía vieja o negativa”. Estos huevos de jade son mejores que aspiradoras Koblenz a la hora de succionar ficticias energías y por ello, una vez que se retiran del yoni, la recomendación de Rose es que se envuelvan en seda y se coloquen en un altar (no es broma. Recitar una plegaria o un mantra mientras se guardan suponemos que ya sería demasiado, aunque con los productos Goop nunca se sabe).

Los huevos de jade son mejores que aspiradoras Koblenz a la hora de succionar ficticias energías y por ello, una vez que se retiran del yoni, la recomendación es que se envuelvan en seda y se coloquen en un altar (no es broma. Recitar una plegaria o un mantra mientras se guardan suponemos que ya sería demasiado, aunque con los productos Goop nunca se sabe).
Foto: Especial

Un país dirigido con los huevos... de jade  

Pero, como en los anuncios pagados transmitidos por televisión, esto no es todo: si usted decide comprar en línea —ya no se venden en Goop, pero la gallina de los huevos de oro sigue viva en internet— tres huevos vaginales de alguna marca competidora, en tamaños pequeño (para principiantes), mediano y grande (para kegelianas nivel físicoculturistas), otro beneficio adicional pregonado por Rose es que “algunas veces siento que atraigo más a la gente cuando cargo el huevo de jade” y no es —suponemos— porque se refleje en su cara el esfuerzo (aunque hay un personaje en un cómic al que apodan Cara de Kegel, su rostro es tan imaginario como los mágicos efectos energéticos de los huevos de jade). 

“Mi imaginación se vuelve loca [nada que criticar aquí] al imaginar [un poco de redundancia] a esas concubinas en los templos de la antigua China, ¡dirigiendo en secreto el país a través de los huevos de jade!”, exclama Rose. 

Huevos rusos

Y Gunter y Parcak rompieron este cascarón de júbilo al buscar evidencia histórica de la presencia de estos huevos vaginales en los catálogos de cuatro de las más grandes colecciones de arte y arqueología chinas que hay en el mundo: las de la Galería Freer de Washington, D.C., del Museo de Arte de Cleveland, del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y del Museo de Arte Asiático de San Francisco.

Las investigadoras hallaron más de 5,000 artículos de jade fabricados por los chinos en la antigüedad: ornamentos, brazaletes, objetos rituales, objetos sexuales, discos, sellos, estatuas, placas, fundas de espadas, anillos, hachas, amuletos, botellas, ganchos para ropa, armas ceremoniales, espadas, cuchillos, figuras, pendientes, vasijas, máscaras y quemadores de incienso, pero, a pesar de lo que Rose y Paltrow afirman en Goop, ni un mísero huevito vaginal hizo acto de presencia. El único huevo identificado fue uno de los creados por Fabergé, no para los emperadores de China sino para los zares de Rusia y, hasta donde sabemos, las zarinas preferían presumirlos a llevarlos dentro de sus reales vaginas. 
 

Las investigadoras hallaron más de 5,000 artículos de jade fabricados por los chinos en la antigüedad: ornamentos, brazaletes, objetos rituales, objetos sexuales, discos, sellos, estatuas, placas, fundas de espadas, anillos, hachas, amuletos, botellas, ganchos para ropa, armas ceremoniales, espadas, cuchillos, figuras, pendientes, vasijas, máscaras y quemadores de incienso, pero ni un mísero huevito vaginal hizo acto de presencia.
Foto: Pintura erótica china sin datar

Supuesto potenciador orgásmico

“Es gracioso que los huevos comenzaron como una forma de complacer a los emperadores [chinos], pero deben haberse vuelto en verdad empoderantes para las mujeres que los usaban, al conectarlas con su poder interno”. Nuevamente es Rose como representante de ventas de Goop quien habla, y son de nuevo Gunter y Parcak quienes la desmienten al señalar que no hay una sola mención de huevos de jade en los textos de yoga sexual ni en los que describen prácticas sexuales taoístas antiguas y, en cambio, documentos históricos indican que el principal propósito de la reina y de las concubinas en la antigua China era servir de incubadoras de herederos varones, todo lo opuesto a un empoderamiento de las mujeres. 

Es cierto que los manuales sexuales de esas épocas instruyen sobre cómo alcanzar el orgasmo femenino, pero con la intención nada altruista de que el hombre pudiera absorber la energía vital así lograda por su pareja y equilibrar la propia.

En los manuales sexuales de esas épocas instruyen sobre cómo alcanzar el orgasmo femenino, pero con la intención nada altruista de que el hombre pudiera absorber la energía vital así lograda por su pareja y equilibrar la propia.
Foto: Especial

“Si hubieran creído que los huevos de jade incrementaban la energía femenina, beneficiando así a los hombres, probablemente lo habrían incluido en estos textos”, concluyen las investigadoras. Poco importa para los vendedores de huevos, pues esta información sigue reproduciéndose en varios sitios en línea, junto con añadiduras como que “favorecen la potencia orgásmica femenina ayudando a tener relaciones íntimas más placenteras”.

Según un dicho: “Hay quien mucho cacarea, y no pone nunca un huevo”, y hay quienes, como Gwyneth Paltrow en Goop, no les importa que el gallinero científico cacaree sobre la falta de evidencia que avale los milagrosos resultados de los huevos de jade ni que rompa de vez en vez los cascarones de sus productos New Age. A fin de cuentas, ella sabe que no hay que poner todos los huevos de jade —ni el resto de los artículos que vende— en la misma canasta.  

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Gunter, J. y Parcak, S., 2019, Vaginal jade eggs: Ancient Chinese practice or modern marketing myth?, Female Pelvic Medicine & Reconstructive Surgery, 25(1), 2 pp.