Sociedad

Ellos dicen tener más parejas sexuales que ellas, pero alguien miente

Gerardo Herrera Corral 11 / Feb / 19
Las estadísticas revelan realidades y ocultan secretos. Cuando se habla de sexo, escudriñar en los recovecos numéricos puede ser muy interesante

Si usted cree en las encuestas entonces también pensará que los hombres tienen tres —o hasta cuatro veces— más parejas sexuales que las mujeres. Eso es lo que declara el sexo masculino al ser cuestionado al respecto. Este es el dato que trata de entender la socióloga M. Morris de la Universidad de Washington en un artículo de la revista Nature. “Se necesitan dos para bailar tango”, dice el refrán, y, no obstante, las encuestas casi siempre muestran más mujeres casadas que hombres. 

Un número de relaciones de pareja superior entre los hombres, en comparación con el de las mujeres, podría ser indicativo de mayor frecuencia de relaciones homosexuales en el sector masculino, aunque se requeriría de una asiduidad muy alta para dar cuenta de la diferencia. No hay mucho juego para que el número de parejas sexuales sea mayor en un género sin que el otro aumente.  

Pretensión y recato ¿Quién dice la verdad? 

En estudios recientes realizados en Inglaterra, los hombres reportaron en promedio 14.14 parejas sexuales a lo largo de su vida, mientras que las mujeres solo 7.12. Si la población del planeta consistiera de dos o tres veces más mujeres que hombres se podrían explicar los números. Sin embargo, de acuerdo con el Banco Mundial, en 2017, había en el planeta 49.556 por ciento de mujeres y un 50.444 por ciento de hombres. Es decir, hay una población ligeramente mayor de hombres, —aunque el exceso es de tan solo 67 millones —.

La explicación al mayor número de relaciones de los hombres tiene varias componentes. Pero la más llamativa se obtiene cuando uno coloca los resultados estadísticos en un gráfico en cuyo eje horizontal se encuentra el número de parejas sexuales. Al hacerlo uno se da cuenta que en 30, 40, 50 y 100 parejas hay un número mayor que en otros valores. Esto solo ocurre en el caso de los hombres y no en el de mujeres. 

La explicación del fenómeno consiste en que los hombres no recuerdan con precisión y tienden a redondear sus números. Más aún, el redondeo se da siempre hacia el número superior y no el inferior posible. De esta manera se pretende ajustar mejor con las expectativas sociales.

Los estudios más detallados han encontrado que la diferencia se reduce de manera considerable a medida que se toman en cuenta factores de este tipo. Lo que es cierto es que ni la pretensión de los varones ni el recato de las mujeres da cuenta de la realidad.  

El amor alarga la vida

Que los hombres casados viven más que los solteros es muy sabido. Aunque nadie puede decir que de esta manera quedan demostradas las bondades del matrimonio. La razón para la incertidumbre de la bonita conclusión está en la muestra estadística que muy probablemente tiene sesgo de origen.

Es posible que los hombres más sanos, alegres, optimistas y económicamente exitosos tengan una mayor inclinación, y ventaja en la búsqueda de matrimonio, en contraposición con aquellos enfermizos, retraídos y en condiciones de pobreza. 

En estas circunstancias se tendría una mayor esperanza de vida entre los casados porque la muestra ya está filtrada por la salud, la riqueza y la actitud ante la vida. 

Es difícil saber cuál es la causa y cuál el efecto. Sin embargo, un estudio publicado en la revista: Pyschosomatic Medicine presenta un análisis detallado de la influencia que puede tener la vida en pareja en la longevidad de los hombres.
 
Los investigadores de la Universidad de Yale y Columbia (Nueva York) encontraron que los hombres que son queridos por sus mujeres tienen una buena probabilidad de vivir 6 años más en promedio, que los que son menos queridos por sus parejas. 

Extrañamente los hombres a los que sus mujeres encuentran especialmente atentos viven menos y, al revés, aquellos considerados desatentos por su pareja viven más tiempo. 

Resumiendo: los hombres que son bien amados por sus mujeres viven más y aquellos a los que sus mujeres no encuentran con la mejor actitud de servicio y auxilio hacia su pareja viven también más tiempo. Los perdedores de una mejor esperanza de una vida parecen ser aquellos con especial disposición en el auxilio de sus parejas. 

Amor vs. dinero 

En Alemania “han cambiado mucho las maneras de vivir en los últimos 100 años” decía hace tiempo una nota del diario Süddeutsche Zeitung. En los comienzos del siglo, las grandes familias eran comunes. Casi la mitad de la población vivía en casas con cinco o más personas. Ahora dos tercios de la población viven solos o en pareja. El 66 % de las casas alojan a menos de 3 personas. En Frankfurt llega al 77.5 % de todas las casas con menos de 3 personas y el 49.2 % de estas alojan solo a una persona. ¿Significa esto que el amor y la amistad están desapareciendo?

 No. Yo creo que ahora, más que nunca en la historia de la humanidad, la amistad platónica entre hombres y mujeres ha crecido. La amistad que cruza las líneas raciales, las maneras de pensar diferentes y las distintas creencias religiosas es más común. Los celulares, el correo electrónico, las redes sociales y la comunicación textual mantienen el contacto entre la gente como nunca. Qué bueno que así sea, pues, como decía Aristóteles:

Sin amigos nadie querría vivir, aún si se cuenta con todo los bienes y posesiones” 

El poeta norteamericano Max Ehrmann, nos recuerda: “…  no finjas el afecto y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños es perenne como la hierba”. 

Autor: Gerardo Herrera Corral
Es profesor titular del Departamento de Física del Centro de Investigación y De Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV). Es líder del trabajo de los científicos mexicanos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN). Es autor de los libros "El Universo, la historia más grande jamás contada" y "El azaroso arte del engaño", entre otros.