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¿Emociones y sentimientos son lo mismo?

Susan Irais 14 / Dec / 18
Conocer la diferencia de términos y lo que expresan ayudan a una mejor autocomprensión

No. Las emociones son respuesta natural a un estímulo y los sentimientos son la suma de una emoción más un pensamiento. “En la sociedad mexicana los tratamos como conceptos iguales, pero es importante aprender a distinguirlos para expresarnos con mayor claridad, entender al otro y por ello, tener mejores relaciones sociales”, explica Augusto Martinez Ruvalcaba, psicólogo clínico.

Las emociones son reacciones complejas del cerebro. Los psicólogos conductuales identifican cuatro: alegría, tristeza, enojo, miedo —algo parecido a la película de Intensamente, pero sin “desagrado”—. La duración de éstas es corta, pero son fáciles de distinguir por la conducta del sujeto; no se verbalizan y tienen funciones específicas como socialización y protección.

Las emociones están constituidas por dos partes, la natural y la aprendida. “Todas las personas tenemos emociones, pero es posible que debido a la formación cultural o la educación seas o no tan expresivo”, explica el experto.

Ésta respuesta natural también tiene repercusiones a nivel anatómico, por ejemplo sudoración, aumento de la temperatura corporal, aumentó en el ritmo cardíaco, aceletración   de la respiración y el aumento de ciertas hormonas.

Con la alegría aumenta la dopamina, endorfina y serotonina. Con el miedo hay un aumento en las catecolaminas. En la tristeza se sintetiza serotonina que interactua con oxitocina y dopamina. Y con el enojo aumenta la testorsterona y disminuye el cortisol.

Los sentimientos son muchos, “no hay estudios que los cuantifiquen en su totalidad porque dependen de cada sujeto, es una experiencia individual”, dice el psicólogo. Ocurren después de la emoción, cuando has pensado en más cosas. Su duración es prolongada, por ello sí se verbalizan, pero no son observables.

“Si aprendemos a diferenciar entre emociones y sentimientos habrá autoconocimiento. Al conocerlos podremos expresarnos de forma asertiva  —inteligencia afectiva— y será más fácil que el otro te entienda y que nosotros entendamos al otro —habilidad social”, concluye Augusto Martinez.
 

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo. Profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha escrito para la revista Algarabía y Ciencia UNAM de la Dirección General de Divulgación de Ciencia.