Sociedad

¿Eres mexicano? Entonces, necesitas más vacaciones

Carmina de la Luz Ramírez 05 / Jul / 19
Diversos estudios muestran que los descansos largos y frecuentes son importantes para una buena salud física y mental, pero también para la productividad en el trabajo

Tienes las maletas listas. Piensas en lo mucho que has trabajado para conseguir tus vacaciones, pero justo en ese instante suena el celular. Es tu jefa; te dice que te requiere urgentemente para hacer guardia en la oficina durante los días de asueto. Tu impulso es reclamar, pero al final —por temor a perder tu trabajo— aceptas y cancelas los días descanso. 

La anterior es una historia ficticia, pero no lejana a la realidad que pueden vivir muchos mexicanos. ¿Cuáles son las consecuencias sociales, económicas, y de salud por no tomar las vacaciones debidas?

México, el país que más trabaja

En Alemania, la cuarta economía mundial, los empleados gozan de 30 días pagados al año para tomar vacaciones; Suiza ofrece 25, y Japón otorga 20 —aunque en promedio los trabajadores japoneses suelen tomar solo 10, según datos recabados por la empresa de servicios turísticos Expedia—. Estos beneficios no son exclusivos de países del viejo mundo, pues en Brasil, Cuba, Nicaragua, Panamá y Perú los empleados tienen derecho a un mes de vacaciones por año, de acuerdo con información del Banco Mundial. México se queda muy atrás de estas naciones latinoamericanas.

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Diversos estudios muestran que los descansos largos y frecuentes son importantes para una buena salud física y mental | Foto: Cesar Gómez

Tal como señala la Ley Federal del Trabajo, cuando recién somos contratados, los mexicanos únicamente tenemos derecho a seis días de vacaciones pagadas al año. Para alcanzar los 15 días, debemos trabajar en la misma empresa por un periodo de 10 a 14 años, y solo después de superar los 34 años de antigüedad podemos aspirar a 30 días de vacaciones pagadas. Y lo peor... ese ritmo de trabajo intenso e ininterrumpido resulta contraproducente. Trabajar mucho y tener pocos descansos no necesariamente nos hace más productivos. 

Como parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México ocupa el primer lugar en lo que respecta a horas de trabajo por persona. De hecho, en promedio, cada mexicano le dedica a su empleo 2,258 horas al año, frente a las 1,356 que invierte un alemán. Pero cuando se trata de producto interno bruto per cápita —uno de los síntomas favoritos de los analistas para diagnosticar una economía—, nuestra nación abandona el podio y baja hasta el último lugar con relación a los otros 33 integrantes, según señala la propia OCDE en un documento publicado el 2 de mayo de 2019. 

Cuerpo y mente piden vacaciones

Por si no bastara, un esquema laboral más prolongado y la falta de vacaciones no solo son un atentado contra la productividad, sino también contra la salud —física y mental— de los trabajadores. Para saber más al respecto, Tangible platicó con Félix Javier Reskala Sánchez, candidato a doctor en psicología social por la Universidad Nacional Autónoma de México. “La American Psychological Association, específicamente, menciona que tomar vacaciones es útil para disminuir la ansiedad y la depresión, esto debido a que las personas salen de las actividades y los entornos que las estresan, como el trabajo”, explica Reskala Sánchez, quien también es creador del canal de YouTube ¿Habías pensado?, donde aborda temas de psicología, neurociencias y comportamiento humano. 

El fuerte efecto positivo de unas buenas vacaciones también se manifiesta en la productividad de los empleados. De acuerdo con Félix Reskala, existen estudios comparativos que demuestran que los trabajadores vacacionistas —frente a sus colegas que permanecen en labores— suelen regresar a sus trabajo mucho más motivados, y son capaces de cumplir con sus tareas utilizando menos recursos. Pero para que esto realmente funcione las personas necesitan separar el cuerpo y la mente —es decir, sus capacidades físicas y cognitivas—de las actividades laborales, y enfocarlas a ¡disfrutar!
 

"Tomar vacaciones es útil para disminuir la ansiedad y la depresión, esto debido a que las personas salen de las actividades y los entornos que las estresan, como el trabajo”, explica Reskala Sánchez
Foto: Miguel Hernández

A mayor frecuencia, mayor bienestar
 

Si a mí me preguntaran qué pienso sobre reducir las vacaciones o quitar días de descanso, respondería que no es una buena idea, al revés; lo mejor sería hacer que las personas aprovechen el tiempo vacacional de una manera más efectiva", dice Reskala Sánchez. 

En este sentido, la frecuencia de las vacaciones es un factor clave. Existen investigaciones —basadas en los niveles de cortisol, también llamada la hormona del estrés— que sugieren que tres días de completa desconexión con el trabajo son suficientes para aumentar el bienestar. Sin embargo, el efecto se potencia cuando varios de estos pequeños periodos de descanso se distribuyen a lo largo de un año. De lo contrario, quien podría pagar las consecuencias de falta de vacaciones es el corazón. 

Durante nueve años, científicos de la Universidad de Nueva York dieron seguimiento a un grupo de hombres de mediana edad y descubrieron que tener vacaciones frecuentemente disminuye la mortalidad. El estudio fue publicado en el año 2000 en la revista Psychosomatic Medicine, mostrando que quienes no toman cuando menos una semana de vacaciones al año tienen un riesgo 30% mayor de padecer un ataque al corazón. Asimismo, los autores de la investigación encontraron una relación entre la falta de vacaciones y la probabilidad de padecer hipertensión arterial, diabetes y obesidad.  

El corazón del sexo femenino también es sensible a la falta de vacaciones. Un conjunto de 749 mujeres de Massachusetts fue analizado durante dos décadas solo para encontrar que aquellas que tomaron vacaciones menos de una vez al año resultaban más propensas a desarrollar problemas cardiacos, en comparación con las mujeres que vacacionaron dos o más veces al año. Esta investigación fue publicada en 1992 en la American Journal of Epidemiology.

 
Durante nueve años, científicos de la Universidad de Nueva York dieron seguimiento a un grupo de hombres de mediana edad y descubrieron que tener vacaciones frecuentemente disminuye la mortalidad. Mostrando que quienes no toman cuando menos una semana de vacaciones al año tienen un riesgo 30% mayor de padecer un ataque al corazón. También una relación entre la falta de vacaciones y la probabilidad de padecer hipertensión arterial, diabetes y obesidad
Foto: Especial

¿Cuánto es suficiente?

Una de las principales líneas de investigación en torno a las vacaciones corresponde a la duración de sus beneficios. Para que estos puedan renovarse y permanecer a lo largo de un año, por ejemplo, los empleados deberían gozar de algunos periodos vacacionales largos (de una semana, como mínimo) ligado a frecuentes descansos cortos. Al respecto, la ciencia ha hallado algunos límites sobre qué tanto extender las vacaciones. 

Una investigación publicada en abril de 2013 en la Journal of Happiness Studies —que se describe como un foro académico interdisciplinario para entender el bienestar subjetivo desde la ciencia—, valoró a 54 trabajadores antes, durante y después de tomar unas largas vacaciones (mayores a 14 días). Los resultados mostraron que las personas sienten mayor bienestar desde el primer día de descanso; la sensación alcanza su máximo pico el día 8, y disminuye considerablemente el día 11, pues es entonces cuando los vacacionistas reportaron nostalgia y anhelo por sus rutinas diarias.
 

Una de las principales líneas de investigación en torno a las vacaciones corresponde a la duración de sus beneficios. Para que estos puedan renovarse y permanecer a lo largo de un año, por ejemplo, los empleados deberían gozar de algunos periodos vacacionales largos (de una semana, como mínimo) ligado a frecuentes descansos cortos
Foto: Miguel Hernández
Autor: Carmina de la Luz Ramírez