SCI-Tech

Justina: La robot mexicana que triunfa en el extranjero

Miguel Gallardo 30 / Jul / 19
El autómata diseñado por estudiantes del posgrado de ingeniería de la UNAM suma ya varios premios por su capacidad de identificar objetos y realizar otras labores domésticas

Llevar los componentes de Justina al otro lado del mundo requería de cuatro maletas grandes, pero a pesar de los contratiempos técnicos, los colaboradores presentaron al androide, quien sorprendió al jurado con su intervención y fue reconocido con el segundo lugar de la competencia Robocup 2019, celebrada en Australia. Con ello, la robot suma ya varios premios internacionales.

El objetivo principal del proyecto en el que participaron estudiantes de licenciatura y posgrado de ingeniería de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, en coordinación y supervisión del Dr. Jesús Savage fue presentar un androide diseñado y construido por ellos.

El foro donde se llevó a cabo la competencia pretende alentar la investigación en ciencia, tecnología e ingeniería en estudiantes para que apliquen sus conocimientos con tecnología de punta. Según la página oficial del Laboratorio de Bio-Robótica, el robot “es parte de la iniciativa de acercar los robots a las personas para mejorar la calidad de vida.”

Justina es capaz de reconocer personas y sus voces, objetos e ir hacia ellos y llevarlos a su lugar indicado, además de otras funciones domésticas.” dijo Savage y agregó que “ir al RoboCup representa una oportunidad de presentar el resultado de toda la investigación y probar en ambientes casi reales el desarrollo tecnológico en el laboratorio”. Además, el robot es capaz de tomar órdenes y ejecutarlas.

El financiamiento del viaje del proyecto provino de la UNAM junto con Conacyt y fundaciones como la Sociedad de Exalumnos de la Facultad de Ingeniería, aunque su participación del próximo año no está confirmada aún.

¿Quiénes están detrás del proyecto?

“Al principio los chicos eran muy tímidos, lo cual se reflejaba en los concursos. Tiempo después, generaron confianza en ellos mismos y comenzaron a creer que tienen la capacidad de hacerlo bien. La confianza es clave para un buen resultado”, señaló Jesús Savage.

En el proyecto han participado 15 colaboradores. Algunos de ellos expresaron su interés y motivación tras haber cursado materias con Savage y a partir de su experiencia con él integrarse.

texto_robocup.jpg
Parte del equipo de colaboradores en el Laboratorio de Bio-Robótica y los proyectos anteriores. Justina en medio | Foto: Tangible / Miguel Gallardo

Se enriqueció gracias a la participación multidisciplinaria de estudiantes en diferentes ingenierías como electrónica, mecatrónica, en computación, y conjugar su conocimiento de la teoría a la práctica.

“Cuando tomé la clase sobre robots móviles con el Dr. Savage, sumado a mi interés por la inteligencia artificial y la robótica me uní al proyecto con la planeación de acciones para que el robot sepa qué hacer en diferentes situaciones y el reconocimiento en lenguaje natural” mencionó Julio Cruz, egresado de la maestría de ingeniería en computación.

"Mirar a Justina en acción en las competencias es una sensasión muy satisfactoria y nos motiva cuando estamos en el laboratorio", agregó Diego Cordero, estudiante de maestría en ingeniería en computación.

Justina ha evolucionado con el tiempo, por lo que el equipo trabaja de continuo para mejorarlo, e implementar nuevas funciones al androide como la inserción de fibra óptica para que el artefacto identifique alguna falla en sus componentes externos, en referencia al sistema nervioso central del ser humano que detecta dolor.

Para varios colaboradores, RoboCup fue su primera experiencia, aunque otros han tenido la oportunidad de presentar algunos proyectos en diferentes países.

Cómo llamar a un robot

Justina nace a partir del diseño e implementación de robots anteriores. El primer robot se llamó ‘Tx8’ que leído en español dice te-por-ocho; el segundo robot lo nombraron ‘Tpr8’ que leído en combinación de inglés y español dice ti-pa-ra-cho; el tercer robot se llamó pack-itto, debido a que el estudiante que lo fabricó se llama Francisco; el siguiente robot lo nombraron ‘alita’ robot que fue fabricado por Francisco y su novia Alejandra.

“A los estudiantes les salía a menudo un mensaje que decía ‘just in time the bug’ (a tiempo de cambiar el código)" mencionó Savage a Tangible, en el laboratorio de de Bio-Robótica, del posgrado de Ingeniería de la UNAM, razón por la que nació el nombre de Justina.

robocup_2019_texto_3.jpg
Parte de los colaboradores del proyecto junto al Dr. Savage , el robot Justina y el premio | Foto: Tangible / Miguel Gallardo 

México, UNAM y la robótica

Varios estudiantes del laboratorio realizan estudios postdoctorales en Japón e Inglaterra; otros trabajan en grandes corporaciones alrededor del mundo como Google, Microsoft etc., debido a la falta de oportunidades laborales en México, aunque siguen colaborando a la distancia.

Jesús Savage puntualizó que en la UNAM “en cuestión práctica nos falta avanzar. Pero la motivación para hacer cosas no falta en la comunidad universitaria.” Parte del éxito que han tenido se debe a la continuidad del proyecto y no abandonarlo después de una competencia.

Takeshi

En la competencia de Japón, Toyota le ofreció al equipo un robot en renta, pero el costo era muy elevado, por lo que la UNAM hizo un convenio con la empresa que consistió en el préstamo del robot por tres años, no obstante se trabaja para que el convenio sea por más tiempo.

Un mes después de la llegada del robot, el software de Justina fue instalado en Takeshi, lo cual tuvo buenos resultados en la competencia de Canadá, obteniendo el segundo lugar.
El nombre Takeshi nació de la inspiración de una serie japonesa llamada Señorita Cometa, quien era una extraterrestre niñera de los hermanos Kawagoe: Takeshi y Koji.

Participaciones anteriores

Los colaboradores han participado en 14 ediciones de RoboCup donde obtuvieron premios por su desempeño:
 
Robocup 2007 en Atlanta, Estados Unidos, donde obtuvieron el tercer lugar 
Robocup 2017 en Nagoya, Japón donde lograron el cuarto lugar 
Robocup 2018 en Montreal, Canadá donde obtuvieron el segundo lugar
Robocup 2019 en Sydney, Australia donde se posicionaron en 2do lugar

En Madrid, España, participaron en el International Conference on Intelligent Robots and Systems (IROS, por sus siglas en inglés) donde lograron el primer lugar en el concurso de robots de servicio.
 

Autor: Miguel Gallardo
Periodista y divulgador de la ciencia. Anfitrión en UNIVERSUM, Museo de las Ciencias, colaborador en la Unidad de Comunicación del Instituto de Física en CU. Profesor adjunto de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.