La nación del maíz

Estas razas están distribuidas regionalmente y cada una tiene particularidades de adaptación a condiciones climáticas y ecológicas específicas de su entorno: se puede sembrar a nivel del mar o a 3,400 metros de altura; en tierra es fértil o pobre; en el calor más húmedo o en frío más seco; en pronunciadas laderas o en valles. Además, el agrónomo tlaxcalteca, Efraín Hernández Xocolocotzi, dice que, si sobreponemos la distribución geográfica de algunas razas de maíz a la distribución geográfica de los grupos indígenas, veremos que coincide con el lugar donde se resguarda la mayor diversidad genética y cultural de las razas de esta planta.

México se acaba cuando el maíz se muere

A favor del maíz nativo 

El maíz cultivado en milpa se considera un patrimonio biocultural mexicano. Se trata de un resguardo colectivo de hombres, mujeres y niños campesinos quienes, literalmente, tienen en sus manos la diversidad genética y biológica del maíz a través de las semillas y de los conocimientos, la memoria cultural, la cosmovisión de pueblos originarios, y las prácticas milenarias de gran valor espiritual e identitario vigente hasta hoy día.


Representación de una raza de maíz | Foto: Pixabay

A gran escala, el maíz se cultiva solo, es decir, como monocultivo. Ese sentido práctico de la agroindustria requiere de paquetes tecnológicos que incluyen maquinaria, agroquímicos, fertilizantes y cultivos transgénicos, un tema cuya discusión en México debe ser de la más alta prioridad.

En Latinoamérica se han descrito alrededor de 220 razas de maíz de las cuales, 64 se reportan para México

Debido a que todavía no está claro desde la investigación científica cuáles pueden ser las consecuencias e implicaciones que el maíz transgénico tenga al polinizar a las razas de maíz criollo (recordemos que la polinización del maíz es a través del viento), en México no hay luz verde para la siembra transgénica. Sin embargo, se han permitido 169 plantaciones experimentales y 26 piloto en ocho estados de la república, según informes de la Red en Defensa del Maíz del Centro de Estudios para el Cambio del Campo Mexicano (CECCAM). Es importante dar puntual seguimiento a los resultados de estas y otras investigaciones de cuyo resultado depende el futuro del maíz criollo.

Una buena noticia es que el pasado 24 de septiembre el Pleno del Senado de la República aprobó la Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo y se establece el Consejo Nacional del Maíz (Conam).

Dijo Gabriela Mistral que México se acaba cuando el maíz se muere. Para que las palabras de la poeta chilena no se conviertan en una profecía es necesario, por un lado, proteger a quienes cuidan nuestro patrimonio biocultural ancestral: las mujeres y hombres del campo y sus milpas; y por el otro, hacer patria con cada bocado de este alimento asegurándonos de que la tortilla hecha a mano, el pozolito, esquite o el atole que consumas sí es de maíz nativo y no producto de la agroindustria. No lo dejemos morir.

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