Las bacterias que viven en tu celular... ¡y otros sitios infestados!

Del cepillo de dientes a tu boca, y viceversa

Si hay un sitio del baño donde los microorganismos abundan, ese es tu cepillo de dientes. De acuerdo con un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Manchester, dicho objeto puede albergar 10 millones de bacterias, lo cual no es de extrañar si consideramos que el cepillo de dientes está en contacto directo con la boca, parte del cuerpo que presenta más microbios que cualquier otra. Según información facilitada por la Oficina de Ciencia Ciudadana de Barcelona, una buena fracción −aquellos que pertenecen al género Streptococcus, por ejemplo− evitan que las bacterias causantes de enfermedades (o patógenas) se apoderen de la cavidad oral; sin embargo, conviene que sepas que algunos polizones de tu cepillo dental sí podrían resultar peligrosos. 

La muestra perfecta de lo anterior es Escherichia coli. Esta especie bacteriana es famosa entre los científicos, ya que su estudio ha brindado mucha información sobre diversos fenómenos celulares, e incluso ha sido modificada genéticamente para diversos fines, como la producción de insulina. Además, E. coli es una de las principales integrantes de la microbiota intestinal; sin embargo, fuera del tracto digestivo, esta bacteria representa un caballo de Troya, capaz de provocar infecciones que incluyen diarrea con sangre y dolores abdominales severos. Para hacerle frente al riesgo, los expertos −como Judith A. Jones, de la Boston University School of Dental Medicine− recomiendan lavarse las manos después de ir al baño, guardar el cepillo de dientes en un lugar ventilado y renovarlo cada tres o cuatro meses.
 

Los biólogos consideran que actualmente las bacterias son los seres vivos más abundantes del planeta, al grado de que en un solo gramo de tierra han cuantificado hasta 40 millones de estos microbios, mientras que en un mililitro de agua dulce pueden existir alrededor de un millón. Foto Ilustrativa

Foto: Especial

Camino al trabajo, en el gimnasio o la oficina  

¿Cuántas veces al día desbloqueas tu celular? Si en cada ocasión pudieras observar con un microscopio la pantalla de dicho dispositivo tecnológico, te encontrarías con un regimiento de bacterias. Es decir, organismos conformados por una sola célula, sin núcleo celular y con un tamaño de entre 0.5 y 5 micrómetros (mil veces más pequeños que un milímetro). En total, podrías identificar hasta 25 mil microbios por pulgada cuadrada y una diversidad de 7 mil especies distintas de bacterias −de acuerdo con un estudio realizado por biólogos de la Universidad de Oregón−, muy representativas de tu microbiota personal a la cual ya eres inmune. Entonces, ¿cuál es el riesgo?

Para evitar regar tus propias bacterias −“buenas” y “malas”− y mantenerte alejado de las de otros, existen reglas simples: nunca compartas tu teléfono, hacerlo equivale a entrar en contacto directo con microorganismos a los que no estás acostumbrado; jamás uses el celular dentro del retrete, déjalo en la oficina o guárdalo en tu bolsillo mientras visitas el baño; después de ir al gimnasio, limpia el móvil, así eliminarás las bacterias que atrapaste al usar los equipos para ejercitarte; aleja el celular del comedor, de esta manera no contaminarás lo que llega a tu boca; lava tus manos frecuentemente y cada dos semanas intenta lustrar tu dispositivo con ayuda de una toallita desinfectante.

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