Geo

Las lecciones geográficas de Dora, la exploradora

Luis Javier Plata Rosas 12 / Sep / 19
Si a un lugar quieren llegar... la frase es el punto de partida para que los niños pequeños tengan sus primeras lecciones de cartografía, según especialistas

Que la influencia y empoderamiento de una niña latina de siete años va mucho más allá de los niños de preescolar a quienes les habla desde las pantallas lo prueba la humorística propuesta, a raíz de cierta declaración presidencial, de combatir al hampa repitiendo por tres veces un “Zorro no te lo lleves”, situación reconocible por millones de personas que, desde la emisión del primer episodio en el año 2000, han visto y hasta respondido a las peticiones de Dora, la exploradora al menos en una de la 178 veces que ella y su compañero Botas han tenido que, cual Caperucita Roja, atravesar el bosque, la ciudad y hasta buena parte del mundo para llegar a casa de la abuela o a donde la aventura en turno la condujeran. 

Una de las creadoras de Dora señala que los padres saben que sus hijos están viendo un episodio porque los escuchan cantar, contar, hablar inglés, saltar o aplaudir. Puede que esta relación entre Dora y su audiencia, que los psicólogos etiquetarían en más de un caso como parasocial (la que es imaginada entre los niños y un personaje, en este caso ficticio, y permitida gracias a la televisión y otros medios de comunicación masiva) explique en gran parte el éxito de Dora en los 74 países y quince idiomas en que es seguida por más de 20 millones de personas, adultos incluidos.

El mapa... el mapa

Como ya sabemos, si a un lugar quieres llegar, a quien debes consultar es al mapa, lo que es el punto de partida de este recorrido textual por lo que motivó que James R. Carter, profesor emérito de Geología y Geografía de la Universidad Estatal de Illinois, Estados Unidos, decidiera explorar el fantástico mundo de Dora: la riqueza de este programa desde la perspectiva de la educación geográfica.

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Imagen promocional de la nueva película de Dora la exploradora | Foto: Especial

Carter nos cuenta que su interés por Dora surgió cuando un antiguo estudiante le comentó que su hijo de año y medio de edad sabía lo que era un mapa porque veía la caricatura a diario.

Quizás esto no habría pasado de una simple anécdota curiosa de no haber sido porque volvió a escuchar sobre la niña de la mochila morada por un colega cuya hija le preguntó sobre Tanzania tras terminar de ver Dora. Esto terminó de poner en el mapa de Carter a un personaje con tan buenas referencias cartográficas. 
 

Las aportaciones de Dora

Estudios previos muestran que a los 5 años los niños ya han tenido experiencias geográficas cotidianas, pues han tenido que aprender a orientarse dentro de su casa, en el parque y en otros lugares locales a los que acuden habitualmente (o sea que está claro que nos referimos al parque más cercano del lugar en que viven y no a Chapultepec). Gracias a sus familiares, amigos, a los cuentos de hadas y otras historias, y a información que observan en libros y en los medios electrónicos, que hay un mundo bastante más grande más allá de lo más lejos hasta donde entonces los han llevado.

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Imagen promocional de la nueva película de Dora la exploradora | Foto: Especial

En esta etapa de la vida infantil, Dora contribuye a la educación geográfica al menos de tres formas, al favorecer el desarrollo de: 

    1) Habilidades del lenguaje, pues aprenden palabras que nombran o describen características físicas de un lugar.
    2)
Percepción espacial, al fomentar su sentido de la dirección. 
    3) Habilidades físicas, al ejercitar la coordinación de movimientos. 

De tú a tú

Quien ha visto alguna vez un episodio de Dora sabe que la mayor semejanza entre ella y Deadpool, el mercenario de Marvel, es que ambos personajes rompen la cuarta pared para hablarnos de tú a tú. Los niños que ven el programa interactúan activamente de esta manera con Dora, pues ante peticiones como: “Si ven al Zorro, digan Zorro”, o “Can we help Tico to find his shirt?”, hay una pequeña ventana de tiempo en la que pueden responder y ayudar a los personajes.
 

Según un estudio, esta forma de interactuar en programas como Dora y Las pistas de Blue, la perrita, comparada con la del resto de los programas para niños de edad preescolar, en los que sus protagonistas no se dirigen a su audiencia, fue la que se tradujo en el mayor incremento en el vocabulario de niños de 3 años.    

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Imagen promocional de la nueva película de Dora la exploradora | Foto: Especial

De acuerdo con Carter, en cada episodio de Dora los niños observan como Mapa, el personaje animado, cada que es necesaria su presencia para indicar a Dora cómo llegar alguna parte, extiende por toda la pantalla una representación espacial en la que aparece la ruta que ella y Botas, acompañados a veces de otros personajes, seguirán atravesando tres o cuatro (en los episodios de mayor duración) lugares específicos. Estos lugares son mostrados en el mapa como si los viésemos desde un ángulo de 45 grados arriba del horizonte, lo que facilita que los niños identifiquen puntos de referencia como montañas, ríos, bosques, casas, puentes y otras construcciones y rasgos naturales. 

La aventura de Mapa

Dos episodios en especial llamaron la atención del geógrafo por la relevancia de su contenido en esta disciplina. El primero de ellos se titula, muy apropiadamente, La Aventura de Mapa, y en él Dora, con ayuda de los niños espectadores, tiene que dibujar su propio mapa para poder traer de regreso a Mapa, que ha sido tomado por un ave por error para construir su nido.

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Imagen promocional de la nueva película de Dora la exploradora | Foto: Especial

El segundo es La aventura mundial de Dora, y en éste Dora necesita entregar pulseras a niñas y niños de Francia, Tanzania, Rusia y China. En este capítulo Mapa muestra un globo terráqueo, que rota de oeste a este, desde una perspectiva de 30 grados de latitud norte. Durante el recorrido de Dora los niños pueden ver varias representaciones fieles de realidades geográficas, como en su paso por la Antártida. 

Desde su área de estudio, el gran valor que para Carter tiene Dora es que proporciona a los niños en edad preescolar todos los elementos para saber usar un mapa: la habilidad de ubicar su propia posición en él y la localización de su destino, orientarse en el mapa a partir de características del medio que son representadas como símbolos en el mapa, y planear una ruta apropiada y seguirla. En vista de ello, ¿cómo no celebrar con Dora y sus pequeños seguidores bailando y cantando al final de un episodio “Lo hicimos, lo hicimos muy bien”?

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Carter, J.R., 2008, Dora the Explorer: Preschool Geographic Educator, Journal of Geography, 107(3), 77-86.,Linebarger, D. L. y Walker, D., 2005, “Infants’ and toddlers’ television viewing and language outcomes”, American Behavioral Scientist, 48(5), 22 pp.