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Los fascinantes murciélagos carnívoros

Berenice González Durand 28 / Sep / 18
El falso vampiro lanudo y el murciélago espectral son dos de los más enigmáticos quirópteros que habitan nuestro continente. Científicos del Instituto de Ecología de la UNAM han logrado estudiar sus hábitos en la Reserva de la Biósfera de Calakmul y se generan nuevas preguntas para otra etapa del proyecto

Una pequeña cría de falso vampiro lanudo llama hambrienta con sus chillidos a su madre que de pronto aparece con una presa descabezada. Sus ojos brillan en la oscuridad y con un aleteo nervioso recibe el alimento. La cena está servida. El platillo protagónico es una marmosa mexicana, una especie de tlacuache que incluso parece superar en peso al pequeño murciélago pero apenas le sirve para calmar el apetito. En su refugio, al interior de un templo prehispánico de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, una cámara con luz infrarroja graba la escena que se convierte en uno de los numerosos documentos que dan vida a la investigación sobre murciélagos carnívoros del Doctor Rodrigo Medellín, uno de los más importantes especialistas sobre quirópteros, el segundo grupo de mamíferos más diverso del mundo.

En el Instituto de Ecología de la UNAM, entre cárteles, documentos, fotografías y otros objetos que dejan clara su pasión por estos fascinantes seres alados, el investigador comparte imágenes y videos de sus recientes expediciones hasta los bosques tropicales al Sur de Campeche donde se han logrado ubicar diez refugios de dos extrañas especies de murciélagos carnívoros: el murciélago espectral (Vampyrum spectrum) y el falso vampiro lanudo (Chrotopterus auritu). Este hecho es considerado toda una proeza, pues estos escurridizos murciélagos, los de mayor tamaño en el continente, han sido poco estudiados en su vida natural. Casi nada se sabe de ellos, razón de más para seguirles la pista.

Luis Trujillo, líder de la próxima fase de estudios en campo que ya se planea en el Laboratorio de Ecología y Conservación de Vertebrados Terrestres, señala que por lo menos nueve especies de murciélagos basan su dieta en el consumo de vertebrados y en México habitan cinco de ellas, como el murciélago de labios con flecos (Trachops cirrhosus) que se alimenta de ranas o el murciélago pescador mexicano (Myotis vivesi) que basa su dieta en peces, por lo que su cuerpo ha desarrollado adaptaciones para pescar como largas patas y uñas que le facilitan sacar a sus presas del agua. Trujillo señala que este tipo de hábitos alimenticios carnívoros evolucionaron de manera independiente en por lo menos seis familias del orden Chiroptera

Sin embargo, Trujillo comenta que las especies con menos información científica son precisamente el falso vampiro lanudo y el murciélago espectral, que basan su dieta en aves, pequeños mamíferos e incluso otras especies de murciélagos. En estas especies en peligro de extinción se centra la investigación. Rodrigo Medellín cuenta que la primera vez que estudió este tipo de murciélagos fue en la década de los ochenta cuando publicó un artículo sobre la dieta del falso vampiro lanudo. Pasarían casi tres décadas hasta que retomaría el proyecto gracias al patrocinio de la National Geographic Society.

Estas especies se extienden desde el sur de México hasta parte de Sudamérica. El especialista señala que cada país los enlista con diferentes tipos de riesgo, pero finalmente sus poblaciones dependen de las áreas tropicales mejor conservadas de Latinoamérica, donde generalmente se resguardan. El murciélago espectral aparentemente es monógamo y el falso vampiro lanudo no lo es, pero tiene pocas parejas (máximo dos o tres); mientras que hay otras especies de murciélagos en las que un macho puede fecundar a 20 hembras. A esto se suma el hecho de que sólo tienen una cría por año, lo que hace aún más complicado mantener poblaciones elevadas; además, cuando se empieza a perturbar su hábitat, son los primeros que desaparecen.

“Actualmente ya no existen (Los Tuxtlas) murciélagos espectrales en esa área y probablemente tampoco falsos vampiros lanudos. Es por eso que es fundamental evitar que se sigan encogiendo las áreas de distribución de la especie e incluso intentar recuperar esas poblaciones”
Rodrigo Medellín

Medellín cuenta que un lamentable ejemplo de esta situación es la selva de Los Tuxtlas, lugar donde pudo ver por primera vez un murciélago espectral a finales de los setenta. Según un estudio del Centro de Investigaciones Tropicales (CITRO) de la Universidad Veracruzana desde hace 50 años la región ha sufrido un proceso de deforestación que ha transformado el paisaje notablemente. “Actualmente ya no existen murciélagos espectrales en esa área y probablemente tampoco falsos vampiros lanudos. Es por eso que es fundamental evitar que se sigan encogiendo las áreas de distribución de la especie e incluso intentar recuperar esas poblaciones”, señala Medellín lamentándose que la selva en el sureste de Veracruz, tan diversa e icónica de la investigación en ecología tropical en México, ya no sea representativa de los ecosistemas húmedos mexicanos debido a la degradación que ha sufrido.

Según datos del Sistema Nacional de Monitoreo de Biodiversidad (SNMB), la Península de Yucatán es una de las regiones más diversas del país. Se calcula que de 139 especies de murciélagos que habitan México cuando menos 60 se encuentran en esta área geográfica, incluidas estas extrañas especies de carnívoros. En la Reserva de la Biósfera de Calakmul, a lo largo de año y medio de trabajo se localizaron tres refugios de murciélagos espectrales y siete de falsos vampiros lanudos. Incluso se ofreció una recompensa económica (que aún sigue vigente) para quien ayudara a localizarlos. El pago de mil dólares por refugio de murciélago espectral y de quinientos dólares por falso vampiro lanudo, rindió frutos, pues gente que trabaja y habita en los alrededores de la reserva ayudó a identificar sus escondites.

Diez refugios y muchas preguntas
Usualmente los refugios del murciélago espectral son árboles huecos, parcialmente podridos y que tienen una cavidad adecuada para que se establezcan familias. Medellín explica que la poca literatura existente sobre estos murciélagos reporta que suelen albergarse en árboles muy grandes con un diámetro de hasta tres metros, pero en la zona de trabajo seleccionada, aunque es húmeda tropical, no tiene ese calibre. “Esto se debe a dos razones: suelo con pocos nutrientes, característico de la península de Yucatán; pero también porque este lugar forma parte de un corredor de huracanes”. Medellín explica que cuando pasa un fenómeno de este tipo arranca los árboles grandes.

Además, el reto de encontrar refugios en estos lugares se intensifica con una característica peculiar de Calakmul, pues a diferencia de otras partes de Latinoamérica, los huecos de entrada a los árboles no se encuentran al nivel del suelo, sino que se generan a la altura de sus ramas más altas, generalmente tras la caída de una de ellas. Es así, que la única forma de observar a los pequeños mamíferos es desde las alturas, lo que complica la misión. Los investigadores tienen que escalar los árboles, donde se pueden observar las colonias en los huecos de aproximadamente 80 centímetros de diámetro.
 

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En la Reserva de la Biósfera de Calakmul, a lo largo de año y medio de trabajo se localizaron tres refugios de murciélagos espectrales
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El murciélago espectral vive por debajo de los 800 o 900 metros de altitud
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En el mundo existen alrededor de 1120 especies de murciélagos

El murciélago espectral vive por debajo de los 800 o 900 metros de altitud, pero el falso vampiro lanudo puede habitar hasta los 2 mil 500 metros; sin embargo, cuando coexisten ambas especies el que gana los árboles huecos es el espectral. La otra especie no tiene más remedio que encontrar albergue en cuevas o templos, como los que se han instalado en antiguos edificios que conforman el legado arqueológico maya de Calakmul, como su famoso Hormiguero. Medellín aclara que, sin embargo, estos hábitos aún son especulaciones y falta abrir más zonas de claridad sobre sus formas de vida, en lo que se enfoca la siguiente etapa del proyecto en campo que esperan pueda dar inicio a finales de este año.

Entre los grupos de aves identificadas que depredan este tipo de murciélagos se encuentran Columbiformes (género columbina) y Passeriformes (género Habia, entre otros), pero para detallar este conocimiento además de nuevamente utilizar unidades miniatura de GPS colocadas en los murciélagos para darles seguimiento, en la siguiente fase identificarán el ADN de las diferentes presas, mediante el análisis del excremento. Hasta ahora una de las observaciones más peculiares sobre sus hábitos alimenticios fue el encuentro con once pares de alas del murciélago de cara arrugada (Centurio senex) que se acumularon a lo largo de tres semanas en un refugio de los falsos vampiros lanudos. Este frugívoro es una especie muy rara y es difícil localizarlo, sin embargo formó parte involuntaria de un gran festín. La pregunta es por qué precisamente cazaron a estos murciélagos y no a otras especies más abundantes.

Tras el análisis de cada dato, las interrogantes crecen. Los científicos aún no tienen certeza de cómo se desarrollan sus hábitos de caza y alimentación. Aún se desconoce qué tanto se alejan de sus refugios para atrapar presas y de qué forma se alimentan cuando están fuera de sus escondites. “Tampoco sabemos quién le da de comer a quién, si la hembra que recibe el alimento con su cría es la pareja de ese macho o si éste provee a cualquier otra cría”, señala Medellín y agrega que también quieren saber cómo se transfiere el conocimiento, es decir, de qué forma los más pequeños aprenden a cazar y si es una actividad que realizan individualmente o en compañía. “Hay un montón de temas abiertos a la investigación. De hecho, en el caso del murciélago espectral todavía son aún más desconocidos sus hábitos”.

“Tampoco sabemos quién le da de comer a quién, si la hembra que recibe el alimento con su cría es la pareja de ese macho o si éste provee a cualquier otra cría”, señala Medellín

Medellín explica que los murciélagos carnívoros son los depredadores tope de los quirópteros, esto quiere decir que limitan las poblaciones de roedores, aves e incluso de los mismos murciélagos. En esto radica lo relevante de su presencia en los ecosistemas, tal como otras especies de murciélagos la tienen en sus servicios de polinización y dispersión de semillas. Ante su importancia, pero también vulnerabilidad, la pregunta obligada es qué sucederá con el anunciado proyecto del “Tren Maya” que podría atravesar su hábitat. “Estamos atentos con qué va a hacer el nuevo gobierno con respecto a las manifestaciones de impacto ambiental porque todo lo que se ha dicho es que se va a respetar el medio ambiente, pero no podemos simplemente confiar en las palabras, qué clase de estudio lo avalará y cómo van a mitigar ese impacto”, cuestiona el experto y agrega que un proyecto de las magnitudes anunciadas definitivamente afectaría no sólo a este tipo de murciélagos, sino a especies en peligro de extinción en México como jaguares, tapires y jabalíes de labios blancos, entre otras.

En el mundo existen alrededor de 1120 especies de murciélagos y para Medellín es fundamental que cuando la gente cuando piense en este tipo de animales no les tenga miedo porque más allá de los mitos que se han generado a su entorno por su naturaleza noctámbula, son seres verdaderamente fascinantes. “Tenemos mucho que aprender de ellos. Buscamos aprendizaje en otros planetas, pero poco sabemos del fondo de nuestros mares y de muchos animales que habitan los ecosistemas terrestres, como estos murciélagos, cuya presencia siempre va a reflejar un beneficio para el funcionamiento de un ecosistema y finalmente de nuestra vida cotidiana”.

Fotos: Cortesía Rodrigo Medellín, Ivar Vleut y Laura Torrent
 

Autor: Berenice González Durand
Periodista cultural independiente. Ha trabajado en diferentes revistas y periódicos como editora y reportera. Desde 2013 escribe para Conciencia, que antecede a Tangible, como la apuesta por la ciencia de El Universal.