Cosmos

¿Por qué en octubre vemos a la Luna tan grande?

Enrique Anzures 03 / Oct / 19
“De las lunas, la de octubre es más hermosa. Porque en ella se refleja la quietud…” Este extracto de la canción popularizada por el cantante, Pedro Infante, hace referencia a la trascendencia popular de la apariencia del satélite natural de la Tierra en el mes de octubre. ¿Por qué la vemos así?

La Luna puede cambiar su tamaño aparente debido a su distancia con respecto de la Tierra, ya que su órbita es elíptica. Cuando el satélite se encuentra en el punto más cercano, se le denomina como perigeo, y en el más lejano, apogeo. Si la Luna se encuentra en su perigeo, en conjunto de su fase llena, puede aumentar su tamaño aparente hasta un 14%. 

Pero, si este acercamiento coincide con su salida sobre el horizonte puede verse aún más grande como consecuencia de un fenómeno óptico. De acuerdo con estudios hechos por Don McCready del Departamento de psicología Universidad de la Wisconsin-Whitewater, el aumento de tamaño que se aprecia en la Luna cuando se posa sobre el horizonte es una ilusión que experimenta el cerebro, ya que este órgano no tiene forma de medir con exactitud medidas angulares, y usa comparaciones para darse una idea de los tamaños. De manera que cuando se encuentra sobre el horizonte, nuestro cerebro utiliza como referencias a la tierra, montañas, árboles y edificios; pero, cuando se va desplazando hacia el punto más alto del cielo —llamado cenit— su tamaño se aprecia más pequeño ya que no hay objetos para comparar su tamaño. 

lunay_bosque.jpg
Imagen ilustrativa | Foto: Pixabay

Ahora bien, no es necesario que la Luna esté en su perigeo para verla aparentemente más grande. También cuando se encuentra sobre el horizonte es posible verla aparentemente más grande debido a lo expuesto por McCready.

Este 13 de octubre, en punto de las 19:30 horas (hora del centro de México), pese a que la Luna se encontrará en apogeo —su distancia más alejada— se posará sobre el horizonte. Además de que se encontrará en su fase llena, lo que implicará que se tendrá una buena posibilidad de verla aparentemente más grande.

Y si las condiciones atmosféricas lo permiten, habrá posibilidades de apreciar a la Luna con tonalidades amarillentas o rojizas, debido a la dispersión atmosférica de la luz solar reflejada por este astro.
 

Autor: Enrique Anzures
Enrique Anzures es periodista y divulgador de la ciencia. Ha colaborado en distintos medios informativos para las secciones de ciencia y tecnología. Fue galardonado con “Premio de la Juventud de la Ciudad de México 2010” en la categoría de Actividades Académicas, Científicas o Profesionales, y la “Medalla Luis. G. León” en el año 2011, por sus contribuciones a la divulgación de la astronomía en México.