Sociedad

¿Por qué Kimmy Schmidt es mejor persona después de su encierro?

Luis Javier Plata Rosas 14 / Mar / 19
El crecimiento postraumático existe y podría ser la razón por la que el ficticio personaje realmente ha adquirido dones tan positivos en su vida

Pasar quince años encerrada en un búnker tras ser secuestrada por un reverendo apocalíptico  (que no tardaría en revelarse asimismo y a sí mismo como un reverendo infeliz, dicho esto último en su acepción de “miserable”) y creyendo todo ese tiempo que el resto del mundo finalmente había logrado su propia versión bíblica de Juan 13:34-35 -transmutándola en un  “exterminaos los unos a los otros”- , tiene que dejar, forzosamente, secuelas en la víctima de este infortunio. No sería raro imaginar, ante una situación así, a una sobreviviente abatida física y mentalmente, sin ánimo alguno de intentar incorporarse de nuevo a la vida en sociedad que por década y media se le escamoteó. En vez de ello, la actriz y comediante Tina Fey y el productor Robert Carlock lo que crearon fue al personaje de Kimmy Schmidt.

Kimmy Schmidt es la versión millennial y optimista del superhombre —supermujer, en este caso— nietzscheano (mal)condensado en la frase: “Lo que no te mata te fortalece” (aunque, en rigor, Nietzsche escribió que: “Lo que no te mata te hiere de gravedad y te deja tan apaleado que luego aceptas cualquier maltrato y te dices a ti mismo que eso te fortalece”). Kimmy Schmidt es un ejemplo de libro de texto de resiliencia y psicología positiva, una ficción que alecciona a sus seguidores reales sobre la capacidad que tenemos de sobreponernos a situaciones traumáticas, pero… ¿qué tanto se aproxima esta visión de comedia a lo que experimentaría fuera de la pantalla una Kimmy Schmidt tangible, de carne y hueso?

Las consecuencias del encierro
Frances Tennant, estudiante de la Universidad de Leicester, publicó un artículo en el que diagnostica los posibles padecimientos que Kimmy Schmidt tendría que exhibir como consecuencia de las condiciones de encierro en el refugio subterráneo. 

El primer efecto del encierro prolongado de Kimmy es la pérdida de masa muscular debida a la falta de actividad física apropiada, pues en un lugar tan pequeño sus movimientos estuvieron bastante limitados, aunque en algunos episodios podemos observar cómo ella y sus acompañantes de clausura ejercitaban al menos algunos músculos de las extremidades superiores al dar vuelta a una “manivela misteriosa”  (durante su confinamiento, y hasta mucho tiempo después de éste, no se dieron cuenta de que, al girar esta pieza mecánica, generaban electricidad para el cuarto del reverendo). Como no hay evidencia de que Kimmy Schmidt siguiera un programa de ejercicios integral que, considerando su confinamiento, le permitiera ejercitar la mayor parte de sus restantes músculos, es posible que tuviera algún grado de atrofia muscular al salir del búnker.

 

Es posible que Kimmy padeciera también de hipovitaminosis D, deficiencia de vitamina D debido a que prácticamente olvidó cómo se sentía el sol al caer sobre su piel. En varios casos esta avitaminosis es asintomática, y en aquellas personas en las que sí hay síntomas, éstos incluyen apatía, depresión y debilidad o fatiga general. Dado que todos los  síntomas brillan por su ausencia, e incluso son opuestos al carácter y actividad usuales en Kimmy, contra toda probabilidad, no podríamos diagnosticar en ella déficit de vitamina D.  Esto puede deberse a que la exposición a la luz solar no es la única manera de obtener la dosis necesaria de vitamina D. Una lista de alimentos ricos en este compuesto incluye leche, mantequilla, yema de huevo, atún, arenque y sardinas y, aunque por la falta de refrigeración tal vez no hubo lácteos ni productos frescos en abundancia dentro del refugio, nada nos prohíbe imaginar la presencia de una dotación suficiente de enlatados que proveyeran a Kimmy de vitamina D en cantidades suficientes para librarla de padecer osteomalacia (reblandecimiento de los huesos al no poder absorber calcio).

Tennant también nos hace notar la probable presencia de problemas respiratorios en Kimmy debido a la baja calidad del aire en el búnker, situación a la que también se enfrentan, según menciona el astronauta Scott Kelly en Endurance, su obra autobiográfica, los huéspedes de la Estación Espacial Internacional a pesar de que ésta cuenta con un sistema de filtración que, podemos asumir, es muy superior al de un refugio artesanal. 

Un último reto no menor para la salud física de Kimmy es aquel al que seguramente se enfrentó su sistema inmune, si consideramos que no había sido expuesto por años a los microbios patógenos presentes en la atmósfera, las personas, el resto de los animales y todo objeto con el que hizo contacto al salir de su encierro.

¿Y la salud mental?
Pasando al, algo más intangible, campo de la salud mental, en estos terrenos Kimmy exhibió síntomas típicos de desorden de estrés postraumático, como pesadillas y recuerdos vívidos de sus días en el búnker. 

Pero, más allá de todo esto, lo que en verdad caracteriza a Kimmy y hace tan atractivo al personaje a los ojos de los psicólogos es lo que los investigadores Richard Tedeschi y Lawrence Calhoun bautizaron en 1996 como crecimiento postraumático: los cambios positivos que, como respuesta a eventos traumáticos o adversos en su vida, experimenta una persona. Tedeschi y Calhoun observaron que era común que las personas que sufrían este tipo de eventos (entre un 58 y un 83% de las estudiadas por ellos) tuvieran una transformación positiva en sus creencias y comportamiento, manifiesta en al menos cinco formas: 1) mejora en su relación con sus semejantes; 2) identificación de nuevas posibilidades para su vida; 3) incremento en la percepción de su fortaleza personal; 4) crecimiento espiritual; y 5) mayor apreciación de la vida. 
No hay mejor manera de describir a Kimmy Schmidt, que con estos cinco rasgos.

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).