Sociedad

¿Por qué hay personas corruptas?

Susan Irais 05 / Jul / 19
México es el país más corrupto entre los miembros de la OCDE. Este hecho nos hizo indagar en la naturaleza de corrupción y las personalidades más propensas a caer en ella

México es el país más corrupto entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Nuestro país ha fracaso en las políticas anticorrupción y muestra una caída constante en el Índice de Percepción de la Corrupción los últimos 12 años.

 “Por corrupción entendemos el abuso del poder que una persona se otorga para su beneficio personal”, define Augusto Martínez Ruvalcaba, psicólogo clínico.

La psicología ha considerado la corrupción parte de la naturaleza humana, “la corrupción es una condición, es propia del ser humano, pero no se nace siendo corrupto”, expone Ruvalcaba.

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Ilustración de la corrupción | Recurso: Especial

Perfil del corrupto

La corrupción germina de un entorno que lo promueva, este está compuesto por una oportunidad y, de personalidades propensas a realizarla. Las personalidades son:

Las narcisistas y antisociales, "las personas que se preocupan únicamente por su bienestar sin pensar en los intereses de otros, son las que procuran tomar oportunidades de corrupción sin importar lo que le suceda a los demás”, dice el experto.

“El que no tranza no avanza”

Pero si la sociedad ya está infectada con corrupción, por ejemplo, si hay un grupo aprovecha las oportunidades para no pagar impuestos y lo presume, más personas se irán incluyendo a actos de corrupción. “En este caso se vuelve una sociedad corrupta aunque no todos los individuos tengan las personalidades propensas, porque ahí la oportunidad fue la que definió la acción”, explica el psicólogo.     

En estos casos, ya no pesa la personalidad sino el entorno. Si las personas ven afectados sus ingresos y sus oportunidades de crecimiento están mermadas lo que harán es integrarse al modelo de corrupción para avanzar.

Por ejemplo, en México cada vez más personas se agregan al modelo de corrupción, desde hace 12 años nuestro país no hace más que empeorar su calificación en el Índice de Percepción de la Corrupción. Algunas de las prácticas que registra el índice son, soborno, desvío de fondos públicos, preponderancia de funcionarios públicos que aprovechan la función pública para beneficio personal, sin enfrentar ninguna consecuencia, requisitos burocráticos excesivos y nombramientos en la administración pública efectuados en función del nepotismo, en vez del mérito.

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Corrupción en la sociedad | Recurso: UNAM

¿Ser corrupto o no?

Siempre que hay corrupción las personas hacen un análisis coste-beneficio, piensan el coste, por ejemplo, si nadie se va a dar cuenta, roban. Pero si los pueden atrapar, entonces la decisión cambia.

Cuando se hace este análisis el cerebro considera primero el bien propio y en segundo lugar las normas sociales y la percepción de los castigos”, revela el experto.

Esto sucede porque en principio el ser humano nace y se desarrolla para poder satisfacer sus necesidades para vivir, primero desarrolla los sistemas que le permitirán mantenerse con vida y los instintos. Los seres humanos actúan en su mayoría para satisfacer sus necesidades.

“Al vivir en un entorno social se puede llegar a actuar de forma "pos social" pensando primero en el bien de los otros, pero esto no quita que dejes de ver tu bien personal”, explica Augusto.

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Foto ilustrativa de la actividad cerebral | Foto: Pixabay

Prisioneros de la corrupción

Las zonas cerebrales como la amígdala y el lóbulo temporal se oponen con resistencia cognitiva ante lo deshonesto, pero a medida que el hombre cede ante escenarios de corrupción o engaño estas señales se hacen más débiles, parece que el cerebro se acostumbra a delinquir”, explica el experto.

Es así como la corrupción se va asimilando e integrando como algo "normal" en la sociedad.

 

Ante el cuestionamiento sobre un posible retraso en la producción de libros de texto, Andrés Manuel López Obrador comentó que hubo una reducción en el gasto de producción de los ejemplares, lo que molestó a quienes obtenían altas ganancias de esto. Incluso, los calificó como enfermos de cleptomanía. Estas leyendo un extracto del texto ¿Qué es la cleptomanía?  de Botiquín, para leerlo da clic en el título o en la imagen.
Foto: Especial

 

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo. Profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha escrito para la revista Algarabía y Ciencia UNAM de la Dirección General de Divulgación de Ciencia.