Cuerpo

¿Por qué vacunar a los hombres contra el Virus de Papiloma Humano?

Carmina de la Luz Ramírez 06 / Dec / 18
Considerado el factor que propicia el segundo cáncer más mortal en las mujeres mexicanas, el VPH puede ser contraatacado con una vacuna, pero es necesario no sólo proteger a la población femenina

La vacuna contra el Virus del Papiloma Humano llegó a México en el 2007, y desde entonces en nuestro país se han aplicado millones de dosis (tan solo en 2016 la Secretaría de Salud reportó 1.2 millones de inoculaciones durante su Segunda Semana Nacional de Salud). Sin embargo, en esta protección contra el principal agente viral que afecta el tracto reproductivo de las mujeres, parece haber un punto ciego de suma importancia: la vacunación de los hombres.

Agente cancerígeno en mujeres y hombres
El Virus del Papiloma Humano (VPH) no es uno solo, sino más bien un grupo de virus que tienen una estructura en común. Hasta el día de hoy, utilizando técnicas de biología molecular, los especialistas han identificado alrededor de 200 tipos de VPH. Todos ellos (como cualquier otro virus) necesitan infectar cierto tipo de células para poder generar copias de sí mismos; 40 de estas variantes afectan, precisamente, a las células de los órganos sexuales, y por esta razón la infección por VPH se ha convertido en un asunto de salud reproductiva. 

Históricamente, el VPH ha sido sinónimo de salud femenina debido a que los tipos 16 y 18 son responsables del 70% de los casos de cáncer cervical, también conocido como cáncer cervicouterino o cáncer del cuello uterino. A nivel mundial, esta enfermedad ocupa el lugar número siete entre los cánceres más frecuentes, mientras que en México representa la segunda causa de muerte por cáncer en las mujeres. 

Sin embargo, el sexo femenino no es el único afectado. Los hombres tienen su propio reto frente al Virus del Papiloma Humano, pues en ellos es capaz de causar cáncer oral, anal o de pene. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos señala que aproximadamente 13 mil hombres sufren algún tipo de cáncer en ese país a partir de infecciones por VPH. Además, según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), tanto en hombres como en mujeres, los tipos 6 y 11 de VPH son responsables del 90% de las lesiones benignas (verrugas) en los órganos sexuales, cuya persistencia constituye también un problema de salud pública. 
 

Históricamente, el VPH ha sido sinónimo de salud femenina debido a que los tipos 16 y 18 son responsables del 70% de los casos de cáncer cervical, también conocido como cáncer cervicouterino o cáncer del cuello uterino.
Foto: El Universal

Todas estas cifras no solo inspiraron el desarrollo de una vacuna (disponible desde 2006 en distintas partes del mundo), sino que son la base sobre la cual se han diseñado las políticas públicas de vacunación. Aunque nuestro país es considerado por varios expertos como un ejemplo a seguir respecto a su esquema de vacunas, en el tema de la protección contra el VPH aún hay que dar la batalla. La realidad es que no existe ninguna razón por la que los hombres no deban recibir la vacuna; al contrario, la experiencia en otros países muestra que vacunar por igual a mujeres y hombres puede significar mejores resultados, ya que sus índices de infección por VPH se han reducido. 

Cobertura universal 
Durante las celebraciones del Día Internacional del Hombre, el pasado 19 de noviembre, Osmar Matsui Santana (Jefe del Departamento de Ciencias Sociales del Centro Universitario de la Salud de la Universidad de Guadalajara) exhortó al sexo masculino a que se vacune contra el virus del papiloma. Según Matsui Santana, quien cuenta con estudios de doctorado en Salud Pública por la Universidad de California en Berkeley, “países como Australia han implementado fuertes campañas para aplicar la vacuna a niñas y niños, en el entendido de que con la vacuna estos últimos tendrán un menor riesgo de presentar cáncer de pene, ano, etc., pero también se reduciría su capacidad de transmitir el virus a sus futuras parejas sexuales”. 

El especialista en salud reproductiva explica a Tangible que la vacuna contra el VPH funciona exactamente igual en hombres y mujeres, con las mismas dosis. Se recomienda su aplicación durante la infancia (entre los 11 y los 14 años) porque las pruebas clínicas se han realizado en personas de esa edad, y porque el sistema inmunológico funciona mejor en etapas tempranas del organismo. Si se aplica en ese momento, debe hacerse en dos dosis, la segunda dos meses después de la primera. En el caso de las mujeres y hombres adolescentes (mayores de 14 años), la aplicación consiste en tres dosis. 

Osmar Matsui aprovecha este punto para resaltar que el contacto sexual es la principal vía de transmisión del VPH, pero no la única. Hombres y mujeres pueden adquirirlo al tener contacto con objetos contaminados, como toallas o jabones; por ello es importante vacunarlos pronto, pues entre más pequeño sea el niño o la niña, habrá estado menos expuesto(a) al virus. Otro aspecto relevante es que no existe cura contra el VPH; lo que hace la vacuna es proteger antes de que el organismo entre en contacto con el virus. 
 
El discurso oficial
Cuando la vacuna contra el VPH llegó a México, la Secretaría de Salud priorizó su aplicación en niñas de escasos recursos, debido a que datos de la OMS señalan este sector de la población como uno de los más vulnerables a las infecciones por el virus. Con los años, la cobertura se extendió, y desde 2012 la vacuna forma parte del esquema de vacunación universal gratuita. 
En teoría, todos los niños y niñas en México tienen derecho a recibir la vacuna en cualquier unidad de salud pública. Sin embargo, el discurso oficial por parte de las autoridades sanitarias aún no incluye a los varones; por ejemplo, en la descripción del esquema de vacunación disponible en la página web del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia se puede leer que la vacuna del VPH debe aplicarse en “Niñas de 5º de primaria o de 11 años de edad no escolarizadas”. 

Es posible que dicha omisión se deba a que la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano es muy cara. Actualmente, el sector salud mexicano cuenta con la versión tetravalente, capaz de brindar protección contra los VPH tipo 16, 18, 11 y 6 (existe también una vacuna que únicamente protege contra los tipos 16 y 18), cuyo costo en los servicios médicos privados es de hasta 2800 pesos, según datos del Instituto Mexicano del Virus del Papiloma Humano. 

Si México quiere pasar a formar parte de la lista en la que se encuentran algunos países de Europa, Australia y Estados Unidos, donde hombres y mujeres tienen el mismo derecho a la salud, entones tendrá que invertir más en vacunas contra el VPH. 

Autor: Carmina de la Luz Ramírez