Sociedad

Preguntas y respuestas para activar las neuronas

Susan Irais 30 / Oct / 18
Sumérgete en la batería semanal de preguntas y respuestas de Tangible: ¿Cómo se resuelve una emergencia médica en el espacio? ¿Las neuronas utilizan electricidad para comunicarse? ¿Es verdad que del odio al amor sólo hay un paso? Y más…
¿Cómo se resuelve una emergencia médica en el espacio?

 
Depende de dónde se encuentre, explica Carlos Salicrup Díaz de León, médico aeroespacial y candidato a Astronauta-Científico del programa POSSUM (Polar Suborbital Science in the Upper Mesosphere) de vuelos suborbitales. Si se encuentra en el punto de no retorno —es decir, en misiones de larga duración, interplanetarias o en el campamento lunar—el protocolo marca que la emergencia médica deberá ser contenida allí mismo. En las misiones espaciales siempre hay un médico o un astronauta entrenado para atender una urgencia guiada por un equipo médico desde la Tierra.
 
Para este tipo de misiones en la etapa de no retorno, hay un nuevo protocolo que consiste en enviar un diseño instrumental médico vía correo electrónico destinado a la impresora 3D de la nave. Sigue en fase de prueba, pero a principios de 2017 fue enviado a la Estación Espacial Internacional el primer dispositivo médico funcional fabricado en 3D fue, básicamente, un ventilador pulmonar y un dispositivo para anestesia inhalable.
 
Pero si la nave está en la órbita terrestre o antes del punto de no retorno, el protocolo indica abortar la misión y regresar a la Tierra porque una cirugía en el espacio es de alto riesgo debido a que las reacciones hormonales y celulares son exageradas, afirmó Carlos Salicrup.
 

¿Qué protocolo sigue un médico para operar durante un sismo?

 
“No hay un protocolo que indique al médico seguir o no con la operación porque no se  puede obligar a nadie en esas circunstancias. Es una cuestión personal. Lo más importante es guardar la calma lo más posible y estar alerta a lo que vemos y escuchamos, y tener presente que un sismo en realidad dura poco tiempo”, dice David Enrique Arellano Ostoa, el médico que se hizo viral en las redes tras publicarse un inquietante video donde aplica estos consejos en una operación a corazón abierto durante el terremoto de 19 de septiembre del año pasado.
 
David Arellano, Jefe del servicio de Cirugía Cardíaca Pediátrica del Centro Médico Nacional La Raza, explica: “cuando una operación está activa es difícil que el paciente se quede solo, la decisión de seguir es casi automática, no hay mucho tiempo de pensar nada, en este sentido los cirujanos tenemos una ventaja, el entrenamiento quirúrgico de la especialidad exige autocontrol para tomar cualquier tipo de decisiones, sean estas durante un sismo o en la cirugía de rutina”.
 
A partir del 19s se estableció un protocolo sísmico para el personal de una operación. El procedimiento estipula que debe salvaguardarse al mayor número de personas posibles. En los quirófanos normalmente hay de 10 a 12 personas. En caso de sismo, se debe evacuar a la mayoría del personal y quedarse solamente los indispensables, es decir cuatro especialistas: un anestesiólogo, uno o dos cirujanos, un perfusionista y una enfermera instrumentista, concluyó  David Arellano, quien tiene la experiencia de haber operado tres ocasiones durante eventos sísmicos importantes.
 
 

¿Las neuronas utilizan electricidad para comunicarse?

Sí, las neuronas transforman la información que les proveen los órganos sensoriales —vista, tacto, olfato y gusto—en electricidad que le indica a nuestro cuerpo cómo responder. “Nuestro cuerpo funciona con electricidad. Las neuronas se comunican entre ellas a través de iones y a su vez envían impulsos al sistema nervioso para reaccionar”, detalla Alejandra Evelyn Ruiz Contreras, encargada del laboratorio de Neurogenómica Cognitiva de la UNAM.
 
La electricidad es el lenguaje de las neuronas. Cada neurona tiene la capacidad de producir de +30 a +40 milivoltios. Esa energía es el mensaje que le indica al sistema nervioso cómo y qué responder. Todo esto ocurre en menos de 3 milisegundos.  
 
“La comunicación neuronal es posible por iones, hormonas y neurotransmisores que viajan a través del sistema nervioso periférico y central, médula espinal y encéfalo. Hoy sabemos que la electricidad de las neuronas produce una orquesta de ritmos descifrables. Por ejemplo, si está en 100 milisegundos, las neuronas están en procesos de atención, si es entre 100 y 200 milisegundos las neuronas realizan procesos de memoria”, explicó Ruiz Contreras.
 
 

¿Puede una mamá volverse adicta al olor de su bebé?

 
Sí. El olor del bebé es adictivo para la mamá porque enciende los mismos mecanismos activos que se activarían al consumir alguna droga estimulante o los de una experiencia placentera. “El aroma del bebé activa el sistema neurológico de la madre, es decir el área del placer y el centro de recompensa”, dice María del Carmen Ramírez Camacho,  especialista en comportamiento adictivo de la UNAM.
 
Los aromas corporales de un bebé activan las áreas neostriatal dopaminérgicas,  aumentan las respuestas neuronales en el putamen y el núcleo caudado medial y dorsal, esta reacción química envía señales que la mujer traduce en cuidado y protección. Estos olores motivan el afecto y, por lo tanto, el apego entre madre-hijo.

 

¿Es verdad que del odio al amor sólo hay un paso?

 
Sí, pues ambos sentimientos comparten las mismas estructuras cerebrales. Lo que determina si se manifiesta una u otra es el pensamiento predominante del sujeto en ese momento. “Se ha demostrado a través de estudios experimentales que si una persona en quien confías, de repente te traiciona, es lo peor que puede suceder porque se da paso del amor al odio de manera instantánea”, responde Rolando Díaz Loving, que como lo dice su apellido es experto en relaciones amorosas.
 
Las regiones que se activan con ambos sentimientos son el putamen, la ínsula, el hipotálamo y amígdala. “Cuando hay un estímulo que nos parece agradable o desagradable se generan ciertos neurotransmisores, —pueden ser: oxitocina, serotonina, dopamina o endorfina— que producen euforia, ésta puede ser dirigida a la alegría o al enojo dependiendo del tipo de pensamiento que tienes en ese momento”.
 
Durante los años 70 se hicieron estudios experimentales de atracción en los primeros encuentros. En estos, una persona evaluaba a la otra. Si la primera evaluación era negativa y después positiva, era considerado más atractivo para el evaluado. Pero, si primero era positiva y después negativa, era lo peor que podía suceder, “es decir, las personas más queridas son las que nos pueden causar mayor daño, en este caso estaríamos dando un paso del amor al odio”, finaliza el experto de la UNAM.

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo.