SCI-Tech

¿Puede la inteligencia artificial superar a la inteligencia humana?

Susan Irais 18 / Dec / 18
A pesar de sus grandes ventajas, el uso de la inteligencia artificial podría mermar las capacidades cognitivas del ser humano

Las máquinas están hechas a nuestra imagen y semejanza, en ese sentido, algunos expertos consideran que sí desarrollaremos sistemas de Inteligencia Artificial (IA) que podrá abarcar toda la amplitud de nuestro conocimiento. Podrán enseñarse a sí mismos y volverse más inteligentes. 
 
Pero Rose Luckin, experta en Inteligencia Artificial no comparte esa idea. “Yo no creo que eso sea posible porque la inteligencia humana es mucho más compleja”, dice. Los sistemas que tenemos ahora son inteligentes, pero en formas mucho más específicas, “por ejemplo, un vehículo autónomo no puede jugar ajedrez y una máquina de ajedrez no puede conducir un automóvil. La IA es muy específica en su aplicación”, explica.
 
“Cuando programamos las máquinas, lo que más cuesta es hacer que hagan lo que damos por hecho, las reglas no escritas de la sociedad”, expone. Por ejemplo, las máquinas no pueden manejar las relaciones interpersonales como las manejamos nosotros.

Riesgos asociados a la IA

En términos generales, la profesora de Educación de la Universidad de Londres señala que la IA representa dos grandes riesgos: “El primero, sería dejar de reconocer que la inteligencia humana es superior y el segundo es que la IA nos atonte por encargase de lo que nosotros podemos hacer”, expone.

La inteligencia humana es mucho más rica que cualquier otra inteligencia que el ser humano pueda automatizar. “Es verdad que hoy existen sistemas que pueden aprender por sí mismos, por ejemplo la máquina de ajedrez que se enseñó a jugar desde cero, pero estas máquinas nunca tendrán la capacidad de relacionarse como nosotros. Entonces no hay que dejar de cultivar la mente humana”, afirma Luckin. 

Si dejamos de poner como prioridad la inteligencia humana es posible que “la IA nos domine o atonte al encargarse demasiado de lo que nosotros hacemos o podemos hacer. Necesitamos seguir utilizando nuestra inteligencia para poder ser más inteligentes”, señala la investigadora.

El segundo riesgo tiene que ver con la ética, “cuando se tiene tecnología que utiliza los datos de las personas, y luego interactúan con ellas sobre la base de esos datos analizados, hay toda una gama de riesgos asociados. 

Hay que preguntarnos, ¿quién está capturando la información?, ¿quién capacitó a la máquina?, ¿qué está detrás de la cámara?, ¿qué sucede con la información de los usuarios? Y saber si es posible borrar nuestros datos. Por ello, mi equipo y yo trabajamos en regulaciones y en sistemas para educar a la gente en cuanto a lo que es la IA para que ellos estén protegidos y utilicemos sabiamente la IA y con ella complementemos la Inteligencia Humana”, concluye.

Este texto es producto de una entrevista exclusiva con Rose Luckin durante el 5to Congreso Internacional de Innovación Educativa, un evento organizado por el Tecnológico de Monterrey.

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo.