Cosmos

¿Puede una gran ráfaga solar terminar con la era tecnológica?

Gerardo Herrera Corral 24 / Jun / 19
El Sol podría emitir una tormenta de radiación lo suficientemente intensa como para atentar contra nuestra infraestructura tecnológica

Los especialistas habían pensado que solo las estrellas jóvenes emiten fuertes torbellinos de energía. Sin embargo, observaciones astronómicas recientes parecen mostrar que hay estrellas en la medianía de su edad, con temperatura similar a nuestro Sol y de aproximadamente el mismo tamaño, que emiten poderosas ráfagas, cien o mil veces más intensas que las fulguraciones normales que experimentamos de vez en cuando en nuestro planeta.
 

Las erupciones gigantes son poco frecuentes en las estrellas mas viejas. Se presentan cada 2 mil o 3 mil años en las que son del tamaño del Sol, pero en las muy jóvenes pueden ocurrir en el espacio de días.

Potencial destructivo
 
Hace poco, un grupo de investigadores publicó los resultados del análisis de datos adquiridos por el Telescopio espacial Kepler. Los científicos observaron 90 mil estrellas. Luego conjuntaron los datos con las observaciones de la misión espacial Gaia, y compararon la frecuencia de emisiones grandes con la edad de las estrellas.

Con esta información predicen que las que tienen aproximadamente 4.6 mil millones de años —como la nuestra— pueden producir en los próximos mil años, ráfagas hasta cien veces más fuertes que las que hemos tenido. Estas explosiones de energía solar pueden ser muy dañinas para la vida en sociedad.
 
Aún eventos de menor intensidad que son más frecuentes han ocasionado disturbios. El vendaval de este tipo más reciente fue en 1859. A la tormenta se la llamó el evento Carrington y dañó las comunicaciones telegráficas de aquél tiempo. Se están cumpliendo 160 años del evento que, según cuentan, provocó auroras que pudieron ser vistas en Cuba y Hawái, cuando normalmente son apreciables solo en los polos. Se le llamó así en honor al astrónomo Richard Carrington quien pudo ver, un día antes, como se formaba en la superficie del Sol lo que llegaría a la Tierra con una intensidad nunca vista. Dicen los especialistas que si ésta ocurriera hoy sería catastrófico por el nivel de tecnología con que vivimos.

 

Las erupciones del Sol pueden interrumpir las comunicaciones, perturbar los sistemas de GPS, dañar la electrónica de satélites y exponer a pilotos de aviones y pasajeros a niveles de radiación poco saludables. 
Estas leyendo un extracto de nuestro reportaje: Una gran tormenta solar eventualmente golpeará la Tierra. ¿Cómo impactará tu vida? Para leerlo da clic en el título o en la imagen.
Imagen ilustrativa del "Evento Carrington" | Foto: Especial

¿Tecnología en riesgo?
 
Algunos piensan que, a juzgar por lo que se puede apreciar en los anillos de las cortezas de árboles muy viejos, así como en los depósitos de hielo, en los años 774 y 993 antes de la era común pudieron haberse presentado dos ráfagas que golpearon a nuestro planeta. En aquel entonces los estragos fueron mucho menores porque la humanidad no dependía del electromagnetismo para vivir.
 

No cabe duda de que el avance tecnológico que hemos logrado es sorprendente. Nuestra sociedad está cada día más supeditada a la tecnología que, a su vez, se arraiga fuertemente en nuestro dominio de la electricidad y el magnetismo. Lo curioso es que esa fortaleza de la era tecnológica puede también ser nuestra más grande debilidad.

Autor: Gerardo Herrera Corral
Es profesor titular del Departamento de Física del Centro de Investigación y De Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV). Es líder del trabajo de los científicos mexicanos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN). Es autor de los libros "El Universo, la historia más grande jamás contada" y "El azaroso arte del engaño", entre otros.