Rápidos y furiosos: ¿Influye el cine en la forma de manejar de los adolescentes?

De acuerdo con la teoría del cultivo aplicada a nuestro tema, cuanto mayor sea el tiempo que nos dediquemos a ver y volver a ver películas como las nueve que ahora constituyen el universo de Rápido y furioso, aumenta la posibilidad de que empecemos a creer que lo que vemos se aproxima más a lo real.

Esto no significa que seamos estúpidos y que no podamos estimar la casi nula probabilidad de que nosotros podamos repetir la hazaña de saltar en un auto de un rascacielos a otro y seguir manejando ilesos, sino más bien que la conducción agresiva de Toretto y el resto de su banda, en vez de reprobarla si se tratase de alguien fuera de la pantalla, comienza a parecernos socialmente aceptable

Influencia de los cafres de ficción

En un estudio de 2018, en el que participaron más de mil estudiantes, 60% de ellos adolescentes en un rango de 17 a 19 años de edad y el resto adultos emergentes —un término que define a personas de entre 20 y 25 años— los psicólogos Chrysalis L. Wright y Kelly Silberman evaluaron:

a) el tipo y frecuencia de comportamientos de manejo imprudencial de estos jóvenes, como textear mientras conducían o manejar alcoholizados
b) su percepción del riesgo asociada a estos comportamientos
c) las infracciones de tránsito cometidas por ellos, para determinar qué tan precavidos y alertas eran al manejar; y
d) su exposición a comportamientos de manejo imprudencial en un total de 24 películas y 10 videojuegos.

La lista de las cintas consideradas incluyó, por supuesto, todas las de Rápido y furioso, todas las de Transformers, la trilogía de Batman de Christopher Nolan y la trilogía de ¿Qué pasó ayer? En la lista de los videojuegos estaban Grant Theft Auto, Need for Speed y Mario Kart.

Los resultados de este estudio confirmaron que ver a cafres del volante cómo Dom, Batman, Optimus Prime y Mario contribuye de manera notable, no sólo en la percepción que los jóvenes tienen sobre el manejo imprudencial —a mayor tiempo de pantalla, consideran que el riesgo de este comportamiento es menor-, sino en la frecuencia con la que cometen infracciones de tránsito -la cual aumenta—.

Los hombres fueron más influidos que las mujeres tanto por estas películas como por los videojuegos, como era de esperarse de acuerdo con la teoría del cultivo dado que la gran mayoría de los cafres de ficción son también hombres.

Los autores del estudio sugieren que, dada la popularidad de películas en las que los protagonistas a emular son conductores imprudentes —por decir lo menos— y considerando que esto no es un fenómeno reciente —como pueden atestiguar todos los que crecieron viendo choques y accidentes automovilísticos en cada capítulo de programas como Patrulla motorizada y Los Dukes de Hazzard— la continua exposición a ellas podrían explicar en buena parte porqué son hombres detrás del volante quienes con mucha mayor frecuencia exhiben comportamientos agresivos y riesgosos en carretera, violan más las reglas de tránsitos, reciben un mayor número de multas y se involucran en más accidentes automovilísticos que sus contrapartes femeninas.

El estudio mostró también que fueron los adolescentes los más influenciados en su comportamiento imprudencial como conductores por los videojuegos, a diferencia de los adultos mayores, cuya principal influencia fue cinematográfica. Se tratase de videojuegos o películas, los adultos emergentes fueron en definitiva los más influenciados por la exposición a conductas de manejo imprudencial y cometieron el mayor número de infracciones de tránsito, lo que podría deberse a que, dada su edad, han pasado más tiempo en el camino que los adolescentes.

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Los jóvenes  son más expuestos en el aumento de infracciones de tránsito | Foto: The Car Connection

Finalmente, los videojuegos no tuvieron mayor influencia en la percepción que adolescentes y adultos emergentes tienen sobre el riesgo asociado con el manejo imprudencial. Es posible que, siendo congruentes con la teoría social cognitiva, nos sintamos más identificados con la personalidad agresiva de La Roca/Dwayne Johnson y deseemos imitarlo más al verlo conducir temerariamente su vehículo acorazado, que cuando usamos como avatar al, en comparación, blandengue de Mario en su cochecito de carreras.

Sea como sea, el mejor asiento para emocionarnos con la forma de manejar de todos estos conductores negligentes no es al lado de ellos, sino desde la sala del cine o de la casa.

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