Sociedad

¿Realidad o ficción?: Disección de la Anatomía de Grey

Luis Javier Plata Rosas 18 / Oct / 19
El bisturí científico hace una incisión en la serie de médicos para descubrir cómo impacta su contenido en la realidad hospitalaria

Con el inicio en septiembre de este año de su 16a temporada, la otrora residente del ficticio hospital Seattle Grace y ahora experimentada cirujana Meredith Grey (Ellen Pompeo) vuelve a mostrarnos en Grey’s Anatomy la madera de la que están hechos los médicos y, como esto no es Game of Thrones, el destino de quienes ya no la acompañan por los pasillos y en la sala de operación no necesariamente es el del finado Derek Shepherd (Patrick Dempsey).

En década y media de presentar la vida privada y profesional de un reparto de médicos y pacientes imaginarios, donde los primeros son las estrellas del programa, ha afectado necesariamente y de acuerdo con la teoría del cultivo las percepciones, actitudes y conductas de quienes la siguen, incluyendo estudiantes de medicina que -como confesaron al autor de uno de los estudios aquí descritos- retrasan o hasta evitan salir con sus amigos para poder ver el capítulo de la semana (esto, claro está, cuando se trata de la temporada en turno, pues sólo con las pasadas se puede hacer un maratón o binge-watching con ellas).

Inspirar vocaciones

No habían pasado ni tres temporadas completas, cuando ya una encuesta con la participación de 269 pacientes con edades de 18 a 46, en la que 78 de ellos reportaron haber visto todos los episodios de la temporada analizada (los 27 de la segunda), mostró que cuanto más veían la serie, la percepción de que lo que veían era realista aumentaba, y cuanto más realista la consideraban, la percepción de que los médicos fuera de la pantalla son valientes, heroicos, ingeniosos o brillantes se incrementa también. O sea que, desde esta perspectiva, los médicos reales tienen muchos alicientes para recomendar Grey’s Anatomy a sus pacientes.

La situación pinta algo distinto para la carrera de enfermería. De hecho, las enfermeras no pintan gran cosa en Grey’s Anatomy, como podemos comprobar desde el primer capítulo, en el que cinco de ellas rodean a la protagonista, recién llegada al hospital, prácticamente cruzadas de brazos y en espera de que ésta les indique qué hacer. Jacqueline Bishop, quien analiza la representación de las enfermeras en esta serie, señala que la mayoría de ellas son de mayor edad y mucho menos atractivas que las actrices con papeles de doctoras, rara vez tienen líneas de diálogo y, de tenerlas, son para dirigirse al médico con preguntas estúpidas de naturaleza similar a “¿qué hacemos ahora?” o, peor aún, cuando están involucradas con algún doctor en una subtrama romántica (terminado el romance, la enfermera hace mutis).

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Grey’s Anatomy ha presentado, década y media, la vida privada y profesional de un reparto de médicos y pacientes imaginarios | Foto: Captura de pantalla

Si las enfermeras fuesen como las que hacen guardia y sombra a los cirujanos de Seattle Grace, tendríamos que concluir que sus labores se reducen a capturar datos en computadora y a otras labores administrativas, pues son los médicos de este lugar de ficción quienes, a diferencia de en la vida real, están en todo momento a cargo del triaje (valoración y clasificación de un paciente para determinar la urgencia de su problema), de dar los medicamentos y apoyo psicosocial a los pacientes, del apoyo continuo a pacientes en estado crítico y hasta de cuidados preventivos como la vacunación. La enfermería es, en síntesis, representada como una profesión de segunda categoría, por debajo de una licenciatura en medicina, al menos en las primeras temporadas de la serie.

¿Pacientes reales?

Algunas diferencias importantes entre los pacientes hospitalizados en Seattle Grace y derecho habientes del IMSS, el ISSSTE o alguna otra institución real son también observadas a partir de la revisión -hecha por dos médicos y una enfermera- de los 269 episodios de las primeras doce temporadas. Estos profesionales de la medicina identificaron todos los pacientes con traumatismos en la serie y compararon la severidad de su situación con la de los casi 5,000 pacientes con lesiones similares registrados en el Banco de datos estadounidense de traumas (NTDB, por sus siglas en inglés).

Las enfermeras no pintan gran cosa en Grey’s Anatomy, como podemos comprobar desde el primer capítulo, en el que cinco de ellas rodean a la protagonista, recién llegada al hospital, prácticamente cruzadas de brazos

Los pacientes examinados por la Dra. Meredith y sus colegas resultaron más jóvenes que los de la muestra real (34 contra 41 años), la severidad de sus lesiones fue mayor y fueron canalizados en mayor proporción a la sala de operaciones (71% de ellos, comparado con el 25% de la vida real). Quizás por la gravedad de las lesiones atendidas en Seattle Grace la mortalidad es mayor (22% de los pacientes mueren) que en los hospitales reales (“sólo” mueren 7% de los atendidos en éstos). Preocupa en particular a los autores de este hospitalario estudio que los seguidores de Grey’s Anatomy se formen falsas expectativas sobre los pacientes que sobreviven en esta ficción televisiva, pues por lo general y gracias a la magia de la televisión (y a la necesidad de ajustar las historias al tiempo que dura cada episodio), su estancia, recuperación y alta son aceleradas en extremo.

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La serie llega a su 16va temporada | Foto: Especial

Algunas diferencias importantes entre los pacientes hospitalizados en Seattle Grace y derecho habientes del IMSS, el ISSSTE o alguna otra institución real son también observadas a partir de la revisión -hecha por dos médicos y una enfermera- de los 269 episodios de las primeras doce temporadas

Lost in traslation

A pesar de estas y otras diferencias entre Grey’s Anatomy y el mundo real, lo cierto es que las situaciones y las descripciones médicas son bastante reconocibles y precisas para todo estudiante o practicante en esta área. Leticia Lezana Leza diseccionó un capítulo de la primera temporada y comparó la terminología médica original, en inglés, con su traducción en el doblaje en español.

La necesidad de coordinar duración de los diálogos y movimiento de labios de cada personaje con lo que dice forzó a que, por lo general, tuviesen que eliminarse elementos que eran más precisos en inglés, como “bolus injections” (dosis grande de medicina administrada al paciente de una sola vez, en lugar de en varias dosis más pequeñas) por inyecciones, “bag of O-neg” (bolsa de sangre de cero negativo) por bolsa, “myocardial ischemia” por isquemia (sin especificar que se trata de una cardíaca), “V-tach” por taquicardia (sin especificar que se trata de un incremento en la frecuencia cardiaca ventricular, de ahí la V) y “coronary bypass” por bypass (cuando el bypass puede ser cardiopulmonar, gástrico o de otros tipos).

Un estudio identificó a todos los pacientes con traumatismos en la serie y comparó la severidad de su situación con la de los casi 5,000 pacientes con lesiones similares registrados en el Banco de datos estadounidense de traumas.

La pérdida de detalles como los ejemplificados puede ser bastante enojosa para quien sabe de medicina, y posiblemente incremente su placer al ver la serie en su idioma original, pero para el resto de la audiencia, en la mayoría de los casos, Lezana Leza considera que la traducción no es mala, salvo contadas excepciones que harían que la Dra. Grey -o cualquier otro personaje- lo pensara dos veces antes de gritar “leave me the hell alone”, de saber que la traducirían como “déjame sola en este infierno”. Como para anuncio de Harmon Hall.

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Serrone, R.O., Weinberg, J.A., Goslar, P.W., Wilkinson, E.P., Thompson, T.M., Dameworth, J.L., Dempsey, S.R. y Petersen, S.R., 2018, Grey’s Anatomy effect: television portrayal of patients with trauma may cultivate unrealistic patient and family expectations after injury, British Medical Journal, 3(1), 1-4.,Lezana Leza, L., 2019, La medicina en las series de televisión: análisis de la terminología médica en Anatomía de Grey, Universidad Autónoma de Barcelona, 37 pp.,Quick, B.L., 2009, The effects of viewing Grey’s Anatomy on perceptions of doctors and patient satisfaction, Journal of Broadcasting & Electronic Media, 53(1), 38-55.,Bishop, J., 2009, The negative images of nursing portrayed on Grey’s Anatomy, House and ER and its effect on public perception and the contemporary nursing shortage, Providence’s College Annual Celebration of Student Scholarship and Creativity, 28 pp.,Serrone, R.O., Weinberg, J.A., Goslar, P.W., Wilkinson, E.P., Thompson, T.M., Dameworth, J.L., Dempsey, S.R. y Petersen, S.R., 2018, Grey’s Anatomy effect: television portrayal of patients with trauma may cultivate unrealistic patient and family expectations after injury, British Medical Journal, 3(1), 1-4, y Lezana Leza, L., 2019, La medicina en las series de televisión: análisis de la terminología médica en Anatomía de Grey, Universidad Autónoma de Barcelona, 37 pp.