Sociedad

¿Se te rompió el corazón? Puede que no sea por amor. Aquí te contamos por qué

Susan Irais 13 / Feb / 19
Desde acelerarse y detenerse hasta literalmente romperse, estas son cosas que sí le pueden ocurrir a tu corazón, pero no en todos los casos la causa es amor

Seguramente has dicho que tienes el corazón roto, que tu corazón se acelera o se detiene cuando ves a esa persona especial, lo que no sabes es que esto sí le puede ocurrir a tu corazón, pero no necesariamente por amor.      

Corazón roto
 
“Tiene el corazón roto”, dice una expresión que describe a alguien que está padeciendo de mal amores, pero el corazón sí se puede romper, literalmente… pero no por amor. “Hay varias circunstancias que pueden ocasionar una ruptura del órgano cardiaco, pero el más frecuente es un infarto”, expone el cardiólogo David Alfonso Aguilar Pulido.

Cuando una parte del corazón muere —si estás pasando por una ruptura amorosa seguro te sentiste identificado con esa descripción, pero esto no está sucediendo en tu bomba de sangre—se llama infarto. Ocurre porque se tapa un conducto por el que le llega sangre a una parte del corazón, y éste al no tener sangre, muere. Es gangrena, pero en el corazón.

Si una persona sobrevive a un infarto muy grande, es muy poco probable que viva más tiempo porque el corazón continúa manejando presiones grandes y el tejido muerto puede romperse.

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Ruptura de pared libre del corazón | Foto: Cortesía del doctor David Aguilar Pulido

Las rupturas son más frecuentes son en mujeres mayores de 65 años, son complicaciones muy graves que tienen una probabilidad muy alta de defunción.

Las rupturas del tejido del corazón son parte de las complicaciones mecánicas, sus nombres médicos son: comunicación interventricular postinfarto, o ruptura a pared libre.

El experto del corazón advierte que “una persona propensa a un infarto o que tiene uno, debe evitar tomar diclofenaco porque este medicamento favorece que se amplíe el sitio de lesión.”

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Ecocardiograma con CIV posinfarto | Foto: cortesía del doctor David Aguilar Pulido

Mi corazón late rápido por ti

El corazón sí se puede acelerar por la persona que te gusta, esto ocurre por el sistema nervioso simpático —no te dejes engañar por su nombre—. Resulta que este sistema no lo controlamos nosotros, es autónomo.

El corazón no piensa, no entiende, sólo reacciona a lo que le indica el sistema nervioso simpático, ahora sabes por qué no puedes controlar tu frecuencia cardiaca cuando ves a esa persona.

En términos médicos “el cuerpo se prepara para un evento grande, explica el doctor David Aguilar. Algunos lo describen como ‘huir o atacar’. Lo que sucede es que los músculos reciben más irrigación sanguínea, las pupilas de dilatan, el cerebro se alerta y el corazón acelera su pulsación”, esto también describe a un enamorado.

Las pausas del corazón

El órgano cardiaco se puede detener, pero no por amor, es una enfermedad del nodo sinusal que le da a personas mayores de 65 años.

“El sistema nervioso dentro del corazón envejece, al igual que el resto del cuerpo. La enfermedad del nodo sinusal tiene que ver con el cambio del tejido, con los años se hace fibrótico y entonces funciona diferente”, detalla el experto del corazón.

Una de las enfermedades del nodo sinusal son las pausas sinusales, “el corazón se detiene hasta por más de 6 segundos. Estos pacientes por lo general requieren de un marcapasos definitivo”, expone el cardiólogo.

Si eres una persona joven e insistes en que has sentido que tu corazón se detiene, entonces podría ser que padeces una enfermedad de otro tipo, has tenido un infarto o tienes un riesgo alto de infarto; o lo más seguro es que estás tomando medicamentos que inhiben la frecuencia del corazón. De otra manera es imposible.

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Electrocardiograma que muestra pausas sunusales del órgano cardiaco donde el corazón se detiene hasta por más de 6 segundos | Foto: McGraw-Hill Education

 

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo. Profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha escrito para la revista Algarabía y Ciencia UNAM de la Dirección General de Divulgación de Ciencia.