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Selva Lacandona: en riesgo por enfrentamiento entre grupos indígenas

Otoniel Pavón 01 / Nov / 19
Tzeltales y choles, posiblemente, tratarán de tomar la Estación Chajul de Chiapas

“Mañana 1 de noviembre se avecina un enfrentamiento en Chiapas, entre lacandones, tzeltales y choles porque los nativos de la Selva Lacandona reclaman su derecho a proteger la selva. Y los tzeltales y choles van con la idea de desmontar [la selva]. Es muy importante que las autoridades lo atiendan”, comenta el investigador del Instituto de Ecología Rodrigo A. Medellín, “van específicamente [tzetzales y choles] a tomar la Estación Chajul, es su objetivo”.

Medellín fundó la Estación Chajul hace más de 30 años junto a Javier de la Maza, director general de Natura Mexicana, explica para Tangible la situación que se vive en la selva Lacandona, un ecosistema que ha perdido 70% de su extensión cuando fue designado zona de protección forestal, y en especial la Estación Chajul, un centro de estudios de biodiversidad y medio ambiente.

“La selva es el último pedazo de selva alta perinifolia en buen estado de conservación que nos queda, bastión de la biodiversidad, hay más especies ahí que en cualquier otro lugar del país, no es una cuestión que sólo le competa a la comunidad laconda o a los chiapanecos, le compete a todos”.

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La Selva Lacandona es la zona con mayor diversidad animal en nuestro país. (Foto: Sectur Chiapas)

Conflicto por espacio

Rodrigo Medellín menciona que el conflicto es entre lo que se conoce como “Comunidad Lacandona”, que no son sólo los lacandones originarios de la región, sino también la comunidad Tzetzl y Chol que ha llegado a habitar la región. “El conflicto recae que el primer grupo [lacandon] tiene derecho sobre las tierras ya que tienen historia ahí, cerca de 350 años que llegaron, y los otros dos grupos indígenas [tzeltales y choles] tienen unos 70 años en la selva”.

Otro problema, menciona, es que los lacandones saben trabajar la tierra con la selva, “ellos hacen pequeñas parcelas de una hectárea, poco más, en ellas siembran maíz junto con más variedades de plantas”. Explica que los otros grupos étnicos tienen una idea de agricultura que puede resultar muy dañina para la selva. Agrega que hay grupos externos con distintos intereses políticos y económicos que influyen es estos grupos para su beneficio.
 

“Las autoridades conocen la situación pero no han querido hacer caso. Es del conocimiento de la Procuraduría Agraría, por la Secretaría de Medio Ambiente, por Gobernación, pero no han actuado. Un enfrentamiento aquí podría derivar en conflictos entre grupos indígenas a escala nacional, podríamos ver esta situación replicada en otros lugares”, afirma el investigador, ya que al abrirle la puerta a un grupo indígena, otros pueden reclamar el mismo derecho. Para lo que sería necesario que se acompañara con los expertos para hacer una explotación adecuada de los recursos.

“Ya no se puede explotar como hace años, hay más personas y menos recursos, debemos ser muy cuidadosos con nuestras intromisiones en los ecosistemas. El conflicto es un problema agrario, de repartición de tierras, es importante que se solucione”, comenta.

Concluye que es necesario que las distintas partes vuelvan a la mesa de negociación, de las cuales ya ha habido tres sin resultados, para poder llegar la mejor solución para todos los involucrados.

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Estación Chajul​​​​​​

Sobre acusaciones que se han hecho contra la Estación Chajul de robo de especies disfrazado de conservacionismo las desmiente. Aclara que no existe ninguna denuncia y se puede comprobar que ellos protegen y han evitado que especies sean sustraídas de la selva. “Cuando los biólogos nos encontramos en estos espacios podemos evitar que haya robo de guacamayas, madera, de todos los recursos”.

“Debemos tomar conciencia que la mejor manera de asegurar el futuro de los mexicanos es cuidar las áreas naturales protegidas”, concluye.

Autor: Otoniel Pavón