Snapchat natural: Conoce la red social que utilizan los grillos para conquistar a sus parejas

Los insectos tienen su propia red social, y eso es algo que los investigadores de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, no ponen en duda cuando describen la forma en que los insectos tipo saltamontes atraen a sus compañeras (y estas a ellos) haciendo vibrar los tallos de las plantas sobre las que están posados.

Hace un par de meses los expertos describieron la existencia de un órgano previamente desconocido en estas criaturas, llamado “órgano chasqueador” (del inglés snapping organ), que permite a los bichos de ambos sexos producir un rápido movimiento de su abdomen, gracias a una combinación de contracciones musculares y retrocesos elásticos del órgano en cuestión.

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Investigadores de la Universidad de Oxford describen la forma en que los insectos tipo saltamontes atraen a sus compañeras (y estas a ellos) haciendo vibrar los tallos de las plantas sobre las que están posados | Foto: Especial

El altavoz de los bichos

Producir vibraciones (silenciosas al oído humano) que sean capaces de viajar grandes distancias a lo largo de una planta requiere la inmediata liberación explosiva de energía mecánica muchas veces más fuerte de la que podrían imprimir por sí solos los pequeños músculos de los insectos saltones. El secreto, entonces está en liberar la energía elástica acumulada de la misma forma como hace una catapulta —solo que el insecto dispara su órgano chasqueador cíclicamente… sin perder energía entre un ciclo y el otro.
 

Las vibraciones a través de un sustrato son una importante fuente de información para diversos organismos, desde los nemátodos hasta los elefantes”, escribe Leonidas-Romanos Davranoglou, del Departamento de Zoología de Oxford, autor principal del estudio publicado en PLOS Biology. “Este tipo de comunicación representa un reto para los animales pequeños por la gran cantidad de energía mecánica necesaria para transmitir información a larga distancia a través de un sustrato”.

El investigador estaba estudiando unas imágenes en 3D de varias especies de insectos saltones (del orden de los Hemípteros) que había recolectado, “sin pensar para nada en este tema”, dice Davranoglou. “Pero de pronto me di cuenta de que estaba observando algo que no se había descrito antes, y entonces comencé a estudiar el abdomen de estas criaturas”.

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