Fuera mitos

¿Son un fraude los potenciadores de testosterona?

Luis Javier Plata Rosas 14 / Aug / 19
Se venden como caramelos, pero su efectividad no solo no está demostrada, sino que podría ser contraproducente

Para todo hombre que sienta que ya no es el mismo, que cada vez pierde más músculo y gana más kilos, que no puede terminar el día sin que —al igual que con su celular— su nivel energético sea descrito por un anuncio de “batería baja”…

Para todo aquel macho de nuestra especie que se siente irritable, cansado, ojeroso, sin ilusiones —ni erecciones— como consecuencia de la muy normal y lenta -pero progresiva- disminución de sus niveles de testosterona dentro de lo que comúnmente y por una mala analogía con nuestra contraparte femenina llamamos andropausia, pero que todos los médicos y en particular los urólogos llamarán más apropiadamente ADAM, por sus siglas en inglés, o, en español, síndrome de deficiencia androgénica en el adulto mayor

Para todos esos miembros que engrosan las filas de adultos mayores con alrededor de un tercio (o menos) de la testosterona que a los treinta años tenían, hay esperanza: visitar a su urólogo de confianza para, con base en los estudios indicados por él y en caso de que así lo recomiende, someterse a una terapia de reemplazo de testosterona, con riesgos y beneficios probados y reportados desde hace décadas en la literatura médica. 

Plantas milagrosas

… O puede que sus niveles de testosterona estén bien, pero que quiera potenciarlos al máximo por tratarse de una rata de gimnasio, un amante de las pesas, el crossfit o el fitness. O que sea un creyente en la supuesta ausencia de efectos negativos y el poder de los suplementos “naturales” para, en palabras de los vendedores de potenciadores de testosterona (testosterone boosters; si se enchina la piel con sólo leer esto, es que ya están empezando a trabajar. No, lastimosamente no). 

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Entre los beneficios que se dice que tienen los potenciadores de testosterona están mejorar la fuerza y resistencia | Foto: Pixabay

¿Quién quiere ponerse en manos de unos matasanos cuando, con dos o tres cápsulas al día de NUTSGENIX (el nombre del producto aquí nombrado es inventado pero lo que sigue reúne información de diferentes marcas que sí existen) puede lograr mucho, pero muchísimo más? Al menos si creemos a sus fabricantes, quienes nos presumen que, entre muchos otros posibles ingredientes, contiene:

Fenogreco (una planta milagrosa; ya lo verán), que “mejora la función eréctil”, “disminuye el porcentaje de grasa corporal”, promueve “el alza en la libido”, “mantiene el tamaño muscular” (esto último, ¡“sin ejercicio”!).

Tribulus, nombre científico del abrojo (una hierba también milagrosa) que “aumenta la libido y el desempeño sexual”, “mejora la fuerza y la resistencia”.

Zinc, supermineral (bueno, en realidad, mineral a secas) que “favorece el aumento en la testosterona”.

Aclaremos que, tratándose de POTENCIADORES de testosterona y no de SUPLEMENTOS de testosterona, no hablamos aquí de productos en los que esta hormona forme parte de los ingredientes.
 

Fenogreco (una planta milagrosa; ya lo verán), que “mejora la función eréctil”, “disminuye el porcentaje de grasa corporal”, promueve “el alza en la libido”, “mantiene el tamaño muscular” (esto último, ¡“sin ejercicio”!). En la imagen semillas de fenogreco
Foto: Fenogreco

Evidencia científica casi nula

Aclarado esto, en junio de este año un equipo de urólogos identificó todos los ingredientes de los 50 potenciadores más populares que arrojó una búsqueda en Google. Además de fenogreco, tribulus y zinc, hay otros 106 compuestos que están presentes en estos potenciadores (no todos en el mismo producto), entre ellos: ginseng, varias vitaminas y minerales, melatonina, extractos de uva, de ostra, de zarzaparrilla y de tés verde y blanco, trébol rojo, cafeína, brócoli, L-carnitina, Piper nigrum (pimienta, pues), histidina y otros aminóacidos, cacao, Schizonepeta y otras hierbas varias… levantar la libido  -y otros aspectos más tangibles de la masculinidad- no es hacer enchiladas.

Los investigadores enlistaron los dieciséis beneficios que, según los fabricantes, resultan del consumo de estos potenciadores de testosterona (además, claro está, del supuesto aumento en los niveles de esta hormona, cosa que, sorprendentemente un 10% de ellos no menciona como parte de su mercadotecnia); entre los más frecuentes: incrementar la masa muscular (62% de ellos), incrementar la libido (50%), la fuerza (48%) y la energía (30%), y sólo 3 de estos productos garantiza mejorar las erecciones de quienes los tomen.

Como una cosa es lo que dicen que hace cada uno de sus ingredientes y otra muy distinta lo que las investigaciones han comprobado que hacen, el equipo de urólogos investigó los estudios —en caso de haberlos— y los efectos de cada uno de los 109 componentes como potenciadores de los niveles de testosterona. Para sesenta y siete de los ingredientes no hay un solo estudio al respecto, para el resto hay entre 2 y 6 estudios.
 

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Trebol rojo, uno de los ingredientes incluidos en los potenciadores de testosterona | Foto: Especial
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Los potenciadores de testosterona incluyen zarzaparrilla | Foto: Especial
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Los urólogos identificaron los ingredientes más comunes en los potenciadores, entre ellos el gingseng | Foto: 

¿Efectos contraproducentes?
           
Los 42 ingredientes de los que existen estudios, ¿tienen un efecto en los niveles de testosterona de quien los consume? Pues sí, pero no siempre el deseable: 10% de ellos, en vez de potenciar, disminuyen, y un 20% no provocan cambio alguno, en los niveles de testosterona. En 14% de los ingredientes no se sabe si su consumo aumenta o disminuye la testosterona.

Pese a todo, tenemos que 27 ingredientes usados como potenciadores de testosterona sí cumplen con esto. Que lo logren de una forma que represente una diferencia notable para quien los toma está por verse. Pero seamos optimistas y supongamos que es así, ¿qué nos detiene ahora para solicitar en línea un frasco con 120 cápsulas (la dotación de un mes) por poco más de mil pesos?

Algo que deberíamos considerar antes de intentar la potenciación de nuestra testosterona (quienes somos hombres) es que un posible efecto no deseado de estos productos es la potenciación de nuestros problemas de salud: en promedio, los potenciadores estudiados contienen más de 12 veces la dosis diaria recomendada de vitamina B12, más de 8 veces la de vitamina B6 y casi el triple de la de zinc.

¿Y? A nadie daña un exceso de vitaminas, ¿o sí? Claro que sí: un exceso de vitamina B12, por ejemplo, puede causar episodios de insuficiencia cardiaca, así como la formación de coágulos sanguíneos.

Lo bueno es que la herbolaria es natural y segura, ¿no es así? Claro que no: hay un caso clínico de embolia pulmonar, ocasionada por coágulos sanguíneos asociados al consumo de fenugreco en potenciadores de testosterona.

Un exceso de vitamina B12 (de la cual los potenciadores tienen 12 veces más que la dosis recomendada) por ejemplo, puede causar episodios de insuficiencia cardiaca, así como la formación de coágulos sanguíneos. En la imagen, un coágulo sanguíneo
Foto: Pinterest

Lo que no es tan claro es si, entre quienes ya estaban o se han convencido de que la respuesta a sus problemas de bajos niveles de testosterona no son los potenciadores de ésta, no falte quien, en vez de ir de agendar de una buena vez una cita con su urólogo, piense que no estaría de más (nuestros niveles de necedad masculina, a veces, pueden ser inversamente proporcionales a los de testosterona) dar una oportunidad a los suplementos de testosterona…

… pero eso es otra historia y merece ser contada en otra ocasión.

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Clemesha, C.G., Thaker, H. y Samplaski, M.K., 2019, ‘Testosterone boosting” supplements composition and claims are not supported by the academic literature, The World Journal of Men’s Health, 37, e34.,; Nguyen, S.M., Ko-Ko, N., Sattar, A.S., Gucuk-Ipek, E. y Ali, S., 2017, Pulmonary embolism secondary to testosterone-enhancing herbal supplement use, Cureus, 9, e1545.