Sociedad

Suicidio: ¿Serie "13 Reasons Why" motiva a adolescentes?

Luis Javier Plata Rosas 11 / Oct / 19
Algunos estudios buscan evidencia que relacione la polémica serie transmitida en Netflix y el comportamiento suicida

Más de dos años han pasado desde que, un 31 de marzo, nos enteramos de las razones que llevaron a la joven Hannah Baker, personaje ficticio interpretado por la actriz Katherine Langford, a cortarse las venas en Por trece razones. Desde entonces la serie ha estado envuelta en la polémica, sobre todo en lo que respecta al punto de si verla representa un riesgo con respecto a la ideación suicida (que una persona tenga pensamientos sobre querer y planear su propia muerte) y, en último término, en los intentos y en el número de suicidios de los adolescentes, sector de la población a quienes va dirigida principalmente y que es la más susceptible de acuerdo a las estadísticas tanto en Estados Unidos como en México y otros países (es la tercera causa de muerte en jóvenes de 15 a 24 años, después de homicidios y accidentes, según datos del Inegi de 2017).

Hay quienes, en un extremo, señalan que la serie es sensacionalista y destructiva, y que abogan por que sea prohibida, como, en el polo opuesto, aquellos que advierten que, atendiendo a varias e imprescindibles precauciones, puede ser un recurso pedagógico e influir de manera positiva y deseable en los adolescentes que la siguen. Todos requieren la mejor evidencia empírica que permita establecer y ejecutar las acciones necesarias para enfrentar tan grave problema de salud pública.

Se trata de una serie de ficción en la que ellos interpretan personajes con problemáticas que corresponden al mundo real.

¿Glamurización del suicidio?

En Estados Unidos, las más prontas reacciones de advertencias de especialistas que siguieron al estreno de la primera temporada de la serie incluyeron declaraciones como la de  la Sociedad para la Prevención del Suicido en Adolescentes: “Desafortunadamente, los medios tienden a la glamurización y al sensacionalismo del suicido”, en tanto que la Asociación Estadounidense de Psicólogos Escolares, más enfática, señaló: “No recomendamos que jóvenes vulnerables, especialmente aquello que han tenido ideación suicida en algún grado, vean esta serie. Su poderosa narrativa puede conducir a que observadores impresionables romanticen las elecciones hechas por los personajes y a que desarrollen fantasías de venganza”. A pesar de que educadores, religiosos, consejeros familiares y autoridades diversas hicieron suyas estas preocupaciones, la realidad es que carecían mayormente de datos en los que apoyar lo que, en su mayoría eran meras especulaciones, por más bien intencionadas que fueran.
 

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Katherine Langford y Dylan Minnette en Por trece razones | Foto: Especial

Contagio de suicidio

Una revisión de la literatura científica hecha por el psicólogo Christopher J. Ferguson para la Asociación Estadounidense de Suicidología sobre la posibilidad de lo que los investigadores en el tema llaman contagio de suicido por medios de ficción (programas de televisión, películas o música) halló 202 artículos publicados hasta septiembre de 2017, de los cuales únicamente 20 incluían datos estadísticos que permitieran medir este efecto. El autor concluía que estos datos no apoyaban que existiese una relación causal entre suicidios y series de ficción.

Casi un 80% de los adolescentes que la siguieron (Por trece raznes) afirmaron que su influencia en ellos había sido benéfica.

En el caso específico de Por trece razones, desde que nos fue posible hacer binge-watching con sus primeros trece episodios y hasta mayo de 2019 se han publicado siete estudios, cuyos resultados fueron discutidos y resumidos en un artículo de la autoría de Thomas Niederkrotenthaler y colaboradores:

1. Un incremento, posterior al estreno de la serie, en las admisiones en hospitales infantiles de adolescentes por intento de suicidio en la ciudad de Oklahoma, Estados Unidos, en 2018.

2. Una evaluación de 2017 sobre los cambios en el estado de ánimo reportado por más de siete mil usuarios adolescentes de Facebook (84% de ellos, mujeres) en Brasil; luego de ver el programa, en 23.7% su estado de ánimo mejoró, pero en 32.1% empeoró.

3. Una evaluación de 87 pacientes adolescentes con intentos de suicidio que habían visto la serie; 51% de ellos consideraron que el riesgo de suicidio había aumentado tras verla. El mayor riesgo de suicido, de acuerdo con esta autoevaluación, correspondió a los pacientes que se identificaron con Hannah y con su historia.

4. Un análisis de 14 sitios en red con servicios de emergencia pediátricos de Estados Unidos; 40% de ellos registraron al menos un caso de imitación o de intento de suicidio dentro de los 30 días posteriores a haber visto la serie.

5. Una muestra de más de veinte mil adolescentes, 80% de ellas brasileñas y el resto estadounidenses, que respondieron una encuesta sobre intentos de suicidio, bullying y depresión antes y después de ver el programa; 16.5% de los adolescentes con previos intentos de suicidio reportaron más intentos luego de ver la serie, pero 59.2% reportaron menos intentos tras haberla visto. Casi la totalidad de los adolescentes que dijeron haber sido perpetradores de bullying (acoso escolar, 90.1%) aseguraron que, después de ver Por trece razones, habían reducido su comportamiento de bullies.

6. Un análisis de las experiencias y actitudes que casi seis mil padres, adolescentes y adultos jóvenes han tenido ante la serie, con resultados mayormente positivos entre los que destaca que casi un 80% de los adolescentes que la siguieron afirmaron que su influencia en ellos había sido benéfica.

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Parte del elenco de la serie de Netflix "Por trece razones" | Foto: Especial

Advertencia de Netflix

Los dos estudios más controversiales son el más antiguo, publicado en octubre de 2017, a poco más de medio año de que la serie pasó a formar parte del catálogo de Netflix, y el más reciente, de mayo de este año. El primero fue ampliamente difundido por los medios y muestra un aumento del 26% de las búsquedas en Google de la frase “cómo cometer suicidio” y de otras relacionadas con este tema, lo que, de acuerdo con los psiquiatras responsables del estudio, tuvo que haber bastado para encender luces de alerta y tomar acciones para disminuir el riesgo de ideación e intentos suicidas.

Algunas de las medidas que Netflix ha tomado, atendiendo a las recomendaciones de los expertos en salud pública, es la advertencia de parte de los protagonistas de la serie al inicio de cada episodio de que se trata de una serie de ficción en la que ellos interpretan personajes con problemáticas que corresponden al mundo real, junto con la sugerencia de que sea vista en compañía de un adulto de confianza y la información de un sito en línea donde es posible solicitar ayuda en diferentes países, incluyendo México (en este caso, aparecen diferentes vías para comunicarse, a cualquier hora y en cualquier parte del país, con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México).

Los autores del estudio más reciente enfatizan que sus resultados no representan ninguna prueba definitiva de que ver Por trece razones sea la causa de un ligero aumento visto en la mortalidad por suicidio en adolescentes de 10 a 19 años entre abril y junio de 2017. En especial porque el método de suicidio usado fue principalmente uno distinto al exhibido en la serie (en una escena explícita que, finalmente y de nuevo por recomendación de psicólogos y psiquiatras, fue cortada por Netflix).

La serie ha estado envuelta en la polémica, sobre todo en lo que respecta al punto de si verla representa un riesgo con respecto a la ideación suicida.

Lo que sí apoyan estas evidencias es la urgencia de una fuerte colaboración entre medios y todos los sectores involucrados para minimizar o evitar, por pequeño que sea, el riesgo de un aumento en la ideación o en la conducta suicida en adolescentes y, mejor aún, para crear historias “que no sólo no dañen, sino que actúen como una fuerza benéfica en la prevención del suicidio”.

Autor: Luis Javier Plata Rosas
Divulgador científico y profesor de la Universidad de Guadalajara. Doctor en oceanografía costera. Autor de, entre otros libros, "La ciencia y los monstruos", "El océano tiene onda" y "La física del Coyote" y el "Correcaminos". Columnista de Nexos(Sobre ciencia, en teoría) y colaborador de ¿Cómo ves? (sección ¿Será?). Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación de Jalisco en la categoría Divulgación (2014).
Referencias:
Ferguson, C.J., 2019, 13 Reasons Why Not: A methodological and meta-analytic review of evidence regarding suicide contagion by fictional media, Suicide and Life-Threatening Behavior, 49(4), 1178-1186.,Ayers, J.W., Althouse, B.M., Leas, E.C., Dredze, M., y Allem, J.P., 2017, Internet searches for suicide following the release of 13 Reasons Why, JAMA Internal Medicine, 177(10), 1527-1529.,Niederkrotenthaler, T., Stack, S., Till, B., Sinyor, M., Pirkis, J., Garcia, D., Rockett, I.R.H. y Tran, U.S., 2019, Association of increased youth suicides in the United States with the release of 13 Reasons Why, JAMA Psychiatry.