Sociedad

¿Te unirías a una secta?... nunca digas que no

Susan Irais 24 / May / 19
El tema de las sectas ha desatado preguntas como, ¿qué son, cómo funcionan? y, ¿por qué las persona se les integran?, aquí te las respondemos

Somos seres gregarios. Nuestro sentido de pertenencia nos ha llevado a sobresalir entre todas las especies. Formamos grupos, nos identificamos, y, la mayoría de las veces actuamos en función de ellos, a veces inhibiendo nuestro sentido autocrítico. En esta naturaleza esta el fundamento de las sectas: “adoptamos ciertas creencias compartidas por los grupos a los que pertenecemos, somos influidos por personas con carisma, y cualquiera de nosotros puede caer en un grupo como estos”, explica el doctor Armando Escalante, psicólogo social de cabecera de Tangible.

¿Qué es una secta?

Las sectas suelen tener un menor número de afiliados que una religión. Son más cerradas, se expanden poco a poco por interacciones cara a cara, y adoctrinan a un grupo pequeño de personas a las que pueden mantener bajo control sin perder el dominio sobre los miembros.

Hay dos posibles orígenes para la palabra secta, el primero sugiere que proviene del latín secare que significa dividir. El segundo posible origen es el latín sequi que significa seguidor, y refiere simplemente a los seguidores de algún credo o ideología. Usaremos la segunda para explicar este fenómeno.

secta_0.jpg
Ilustración de una secta | Foto: Especial

¿Cómo funciona una secta?

La mayoría de las sectas comienzan cuando un líder carismático tiene una idea sobre el funcionamiento del mundo, una explicación más o menos sencilla sobre la vida actual, sobre las vicisitudes a las que nos enfrentamos y, más importante aún, una manera de solucionarlo”, explica Armando.

Este líder convence a una o dos personas de lo acertado de sus razonamientos, y comienzan un cambio en el estilo de vida que suele tener más o menos buenos resultados, por ejemplo, dice Armando, “el líder y los implicados tienen algunas satisfacciones psicológicas que vienen como resultado de un proyecto del trabajo compartido con un mismo fin, se sienten en consonancia con el otro, le encuentran un sentido a la existencia”.

El grupo va a ir creciendo, poco a poco reclutará nuevos miembros entre las personas a las que uno conoce, pero ¿cómo es tan sencillo que persuadan a una persona de unirseles?  “Es enteramente normal que cuando uno se ilusiona con una idea o un proyecto, hable de ello con otras personas y la emoción con la que se habla suele interesar a otros”, dice el experto en fenómenos grupales.
 

 

Las personas solitarias, quienes se sienten incomprendidos, aquellos que no encuentran sentido a la existencia, los que están buscando una orientación en la vida, son más vulnerables a integrarse a una secta
Foto: Especial

¿Existen personas más susceptibles a integrarse a sectas?

Hay personas vulnerables que con mayor facilidad se unirán a estos grupos, por ejemplo, personas que viven los problemas de los que habla el líder, o que por cualquier razón, están pasando por un periodo difícil en su vida, “otro sector son las personas solitarias, quienes se sienten incomprendidos, aquellos que no encuentran sentido a la existencia, los que están buscando una orientación en la vida”, expone Armando.

¿Por qué una persona se une a una secta?

Toda secta ofrece inicialmente a sus miembros cuatro cosas:

Primero, una doctrina sencilla que le explica al seguidor las razones por las cuales vive como lo hace o padece lo que padece.

Segundo, le brinda vínculos afectivos fuertes, aprecio y comprensión.

Tercero, un objetivo en la vida o una razón para existir.

Y cuarto, una serie de actividades o funciones al interior de la secta que lo mantienen ocupado y que le permiten entenderse a sí mismo como un miembro importante del grupo, con una función específica sin la cual el grupo no podría funcionar.

Si no tienes vínculos afectivos fuertes: la secta te los da; si no tienes un objetivo en la vida: la secta te lo da; si no logras explicar por qué estás pasando por lo que estás pasando: la secta te lo explica; si no encuentras un lugar en el mundo: la secta te asigna uno; si no tienen una identidad muy firme o estable, la secta te ofrece una como miembro del grupo y como encargado de una función”, indica Escalante.

¿Por qué una secta puede incurrir en violencia, amenazas y chantaje?

Conforme pasa el tiempo, los miembros abandonan relaciones con gente ajena a la secta; sobre todo si esas personas juzgan al miembro por su pertenencia al grupo o si el miembro supone que será juzgado por los otros. Esto sucede porque la mayoría de los líderes de sectas desarrolla estrategias para propiciar el aislamiento de los miembros.

Por ejemplo, “los convencerán de desconfiar de quienes no pertenecen al grupo; de este modo el líder obtiene mayor compromiso de los miembros y lo que empezó como un grupo que ofrecía comprensión y cariño se irá convirtiendo en una serie de amenazas, chantajes y violencias que van en escalada”, expone Armando.

“Conforme mayor sea el aislamiento de los miembros, el líder tendrá más control sobre ellos, y poco a poco irá exigiendo de ellos realizar acciones que le convengan, podrá exigirles favores sexuales de todo tipo, dinero, trabajo sin remuneración, idolatría, pero ese poder es siempre dependiente del hermetismo”, añade.

Mientras más dependientes sean los miembros por causa de su aislamiento, mayor poder tendrá el líder, pues un miembro que se ha dejado todo menos su grupo, está obligado a darlo todo por su grupo, bajo la amenaza de ser expulsado y perder todo lo que tiene.
 

Debido al aislamiento de los miembros, el líder tendrá más control sobre ellos, y poco a poco irá exigiendo de ellos realizar acciones que le convengan, podrá exigirles favores sexuales de todo tipo, dinero, trabajo sin remuneración, idolatría.
Foto: Especial

Los líderes de las sectas tienden a ser personas carismáticas, con grandes ideas, persuasivas, dogmáticas y autoritarias, “estos líderes incorporar la obediencia a sus mandatos a los preceptos originales, castigos ante las faltas cometidas y, eventualmente, ante la duda misma en sus afirmaciones, por esta razón,  el pensamiento de la secta se hará cada vez más dogmático y uniforme, y el grupo se hará cada vez más ortodoxo hasta que ocurra algo, casi siempre de origen externo, que rompa con el orden grupal”, concluye el doctor Armando Escalante de la Facultad de Psicología de UNAM.

Autor: Susan Irais
Periodista de ciencia. Colaboradora en Tangible y Asistente de Información de Iván Carrillo. Profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha escrito para la revista Algarabía y Ciencia UNAM de la Dirección General de Divulgación de Ciencia.