Tesoros submarinos y realidad virtual

"Desde hace varios años se empezaron  a mapear los arrecifes de México ante la falta de una cartografía detallada de estos ecosistemas. Una vez que tuvieron los resultados, pensaron también en  divulgarlos con las herramientas de la realidad virtual para mostrar  lo que significa un arrecife más allá de los medios clásicos que otorgan información útil"

Foto: Rainer Andreas Ressl, Director General de Geomática

Para componer los ecosistemas, los especialistas recrearon las especies a través de la información que se ha realizado con herramientas in situ, como videos, fotos y recolección de datos generados en trabajo de campo. Es así que elementos como la densidad de los pastos marinos y los detalles de las espcies  marinas presentes en este espacio son basadas en datos fidedignos  de este ecosistema que en la realidad contiene a casi 700 tipos de especies de flora y fauna.   

El especialista explica que la creación del prototipo tardó un año y medio, pero después se realizó una segunda versión que sumó un año más al proyecto.  Lo que abonó el segundo ejercicio  es que lo volvió más rico en términos del número de objetos que se aprecian. “Hoy en día tenemos casi 100 modelos de diferentes tipos de flora y fauna, mientras que la primera versión estaba más limitada en número de especies. El modelado del ambiente también es más depurado en términos de refracción de la luz en el agua, creación de sombras, ángulos y reflejos solares. Fue un trabajo más demandante en términos de realización”.

La aplicación tambien incluye símbolos sobre las imágenes, en formato de texto y audio, que dan acceso interactivo a fichas técnicas sobre hábitat, distribución, biología y amenazas, entre otros aspectos de las  diferentes plantas y animales.

A la caza de nuevas experiencias
Por otra parte, el Doctor  Florian Christoph Hruby, Catedrático CONACYT,  quien también colabora con el proyecto, señala que la nueva versión tiene un componente de inteligencia artificial de las especies. “Anteriormente nosotros definíamos la ubicación y el movimiento de los animales, es decir el tiburón nadaba donde nosotros queríamos.  Ahora definimos el número de peces, pero ellos pueden nadar en forma libre en el espacio”. 

Lo más importante en relación a otros desarrollos de este tipo es que este sistema está basado en información real. La topografía que hemos realizado para los primeros veinte metros de nuestro modelo, está derivada de imágenes satélites que sitúan claramente donde están los pastos marinos, la zona de macroalgas o la cresta arrecifal”

Hruby dice  que la  ventaja es  que se creó un comportamiento natural aunque la desventaja  es que los animales son “tan libres” que, tal  como en la naturaleza, sus movimientos son guiados por la  busqueda de  alimento y la huída  ante los depredadores. Es así que cuando se quiere apreciar una determinada especie, hay que buscarla en este oceáno virtual. 

La versión está libre en la página de CONABIO. Hruby señala que lo necesario para accesar a ella  es una computadora potente para renderizar las imágenes y un equipo para videojuegos porque el software que se utiliza es apto para esto. Si se quiere vivir la versión inmersiva, se puede experimentar con el visor Oculus Rift. 
 

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El Sistema Arrecifal Mesoamericano se extiende por cuatro países y es la segunda barrera más grande del mundo

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Fotos: CONABIO

Este tipo de arrecifes pueden existir desde unos centímetros de la superficie hasta  50 metros de profundidad. “La idea es cubrir poco a poco los diferentes ecosistemas de México, empezamos con arrecifes, pero la idea es seguir con humedales y manglares”. Reiner agrega que lo que hacen es aprovechar toda la información que se genera  y ponerla a disposición de un alto rango de personas, desde niños de prescolar hasta adultos mayores. 

“En el caso de los manglares ya tenemos también una cartografía fuerte, mucha información in situ que nos permite modelarlo en forma real”. Florian Hruby señala que se empezó con los arrecifes porque ingresar al fondo marino es aún más difícil y este tipo de herramientas ofrece esta experiencia. “La realidad virtual  ayuda mucho en la divulgación, pues también se pueden recrear escenarios futuros o pasados. Por ejemplo, hoy se habla de cambio climático y de cómo los mares podrían aumentar su nivel en las próximas décadas, o del blanqueamiento del coral. Pocas personas pueden imaginar realmente el impacto de esto, pero es algo que también se  puede diseñar con realidad virtual”. 

Rainer dice que esta es una tecnología intermedia hacia un camino de realidad aumentada en donde en un futuro los usuarios tendrán más acceso a herramientas para vivir estas experiencias. “En diez años  las personas probablemente portaran unos lentes ligeros y de apariencia normal con una cámara chiquita con la que se podrá registrar un árbol en un parque y se desplegará una ficha técnica al interior del lente o  se generara un holograma para mostrar su estatus de peligro”. Los expertos  puntualizan que este es un camino muy útil para ir divulgando de otras formas, mediante experiencias mucho más concretas que también puedan crear mayor conciencia sobre el mundo que nos rodea y nos mantiene vivos.

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