Sociedad

¿Un mundo sin gasolina?: La oportunidad de las energías renovables

Carmina de la Luz Ramírez 11 / Jan / 19
La dependencia de la gasolina en México es insostenible. ¿Hay que apostar todavía por los hidrocarburos o es tiempo de migrar a otras fuentes de energía?

Gente vaciando contenedores de agua potable para llenarlos con gasolina; es el tipo de consecuencias que ha tenido el desabasto de combustible en varios puntos de la República Mexicana.

Aunque parece escena de película apocalíptica, esta situación representa una excelente oportunidad para migrar hacia el futuro: “¿Qué tanto deberíamos seguir dependiendo de la gasolina y, en términos generales, de los hidrocarburos en este país? ¿Y qué posibilidades hay de hacer una transición donde ya no dependamos tanto de estos recursos, que no solamente están asociados a problemas de corrupción en México, sino que también implican exacerbar fenómenos como el cambio climático?”, son las preguntas que Jorge Islas Samperio, experto en planeación energética, sugiere nos hagamos durante la crisis.  

Estamos hablando de una fuente de energía que tarde o temprano se agotará. La gasolina es un derivado del petróleo, recurso fósil que según la compañía British Petroleum estará disponible solo hasta el 2067.

En México el panorama es todavía más desalentador, pues datos facilitados por el Observatorio de Inteligencia del Sector Energético señalan que poseemos apenas el 0.6% de las reservas mundiales de petróleo, mientras que Venezuela cuenta con el 17%, Arabia Saudita con el 15.7%, Canadá con el 10.1%, Irán con el 9.3% e Iraq con el 8.4%. “En términos generales, los recursos más abundantes y menos costosos de petróleo en México ya se usaron o se están usando; seguramente encontraremos más petróleo, pero serán yacimientos cada vez más pequeños y más costosos de extraer”, dice Islas Samperio, quien se desempeña como investigador en el Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Economía petrolizada
Pese a las cifras citadas, una posible lectura de la política energética del actual gobierno federal es rescatar y explotar los recursos petroleros hasta las máximas consecuencias. ¿Resulta absurda y anacrónica esta apuesta? No del todo.

 

El Observatorio de Inteligencia del Sector Energético señalan que México posee apenas el 0.6% de las reservas mundiales de petróleo, mientras que Venezuela cuenta con el 17%, Arabia Saudita con el 15.7%, Canadá con el 10.1%,
Foto: El Universal

El también doctor en Economía Aplicada menciona en entrevista para Tangible que “estamos partiendo de una economía altamente petrolizada (…) cerca del 90% de la energía que se utiliza en México es proveniente de recursos fósiles, sobre todo hidrocarburos”. Es decir, la migración hacia el uso de energías alternativas no puede darse de la noche a la mañana; la buena noticia es que México cuenta con fuentes de energía renovables (hidráulica, solar, eólica, geotérmica, oceánica) muy abundantes: “Tenemos que pensar que es un proceso a largo plazo, donde se necesita mucha inversión y donde el petróleo podría servir, si lo usamos de manera inteligente, para financiar esa transición a lo largo de varios años (…) lo que necesitamos es una política integral (…) donde tengamos una clara definición del rol que deben jugar los hidrocarburos y para qué, con qué objetivo”, agrega Jorge Islas Samperio.

Para el académico, el desabasto de gasolina representa un segundo foco rojo —el primero lo constituyen los aumentos en el precio de la gasolina de los últimos dos años— que nos alerta sobre la necesidad de ver otras opciones energéticas, sobre todo aquellas relacionadas con la movilidad, como el auto eléctrico. ¿Qué se necesita para que en México esta tecnología sea una realidad?

Talento nacional
Hace algunos años, Liz decidió comprar un auto híbrido —que combina un motor de combustión con uno o varios motores eléctricos— de segunda mano. Durante algún tiempo, disfrutó de las ventajas del vehículo: su consumo de gasolina era bajísimo, emitía poco ruido y ella no tenía que preocuparse por el Hoy no circula. Sin embargo, llegó el día en que Liz tuvo que enfrentarse a una de las principales desventajas de su coche: la batería estaba cerca del final de su vida útil. Luego de hacer la reparación correspondiente, Liz decidió vender el auto híbrido y adquirió uno nuevo con motor de combustión, el cual requería de un mantenimiento más barato.

El precio de los autos híbridos y eléctricos ha decaído, pero aún no lo suficiente como para competir en el mercado con los autos convencionales. Ante este panorama, empresas como Linergy (compañía mexicana) desarrollan productos para acelerar la transición. “Nos dedicamos a hacer conversiones de vehículos convencionales a 100% eléctricos —relata Arturo Rentería, fundador y Director General de Linergy— y además ofrecemos la infraestructura de recarga de baterías, para que la gente no tenga miedo de quedarse sin energía, porque es uno de los problemas que hay en la adopción de la electromovilidad: tener dónde conectar tu auto”.

Con respecto a la motivación para crear esta empresa, Arturo —quien realizó estudios de Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM— responde: “nos dimos cuenta que era necesario empezar a tomar acciones para mitigar el cambio climático, y también vimos que existía una posibilidad de promover una economía circular en la que no se estuvieran fabricando constantemente autos, sino que pudiéramos traer a la vida de un nuevo futuro los autos de combustión”.

La apuesta de Rentería y sus colaboradores se observa prometedora en un contexto donde prácticamente todas las empresas automotrices han anunciado el aumento en la oferta de modelos eléctricos para el año 2020.

Islas Samperio y Rentería coinciden en que el cambio va a ser lento. Entre 2040 y el 2045 se llegará a un punto donde el 100% de las ventas de autos correspondan a motores eléctricos (aunque seguirán circulando algunos de combustión), así que los hidrocarburos tendrán todavía una fracción de tiempo en la que seguirán siendo relevantes. “No creo que sea incorrecto rescatar los hidrocarburos; al final, en este momento, es lo que desplaza a las personas y a los productos; lo que creemos nosotros como empresa es que debe estar más equilibrado (…) y, conforme pasen los años, deberíamos hacer que el país incline más la balanza hacia las fuentes renovables”, concluye el joven emprendedor.

Autor: Carmina de la Luz Ramírez